Tirar de Lengua

14 diciembre, 2011

Érase un hombre a una nariz pegado.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:59

“Érase un hombre a una nariz pegado”

 

Érase un hombre a una nariz pegado, A

érase una nariz superlativa, B

érase una nariz sayón y escriba, B

érase un peje espada muy barbado. A

 

Era un reloj de sol mal encarado, A

érase una alquitara pensativa, B

érase un elefante boca arriba, B

era Ovidio Nasón más narizado. A

 

Érase un espolón de una galera, C

érase una pirámide de Egipto, D

las doce Tribus de narices era. C

 

Érase un naricísimo infinito, D

muchísimo nariz, nariz tan fiera C

que en la cara de Anás fuera delito. D

Comentario de texto

Cada verso es una unidad independiente de la que le precede y le sigue, excepto los versos 13 y 14.

En cada verso, Quevedo instalado un objeto distinto, relacionado con el objeto central mediante una metáfora.

El tema tratado, por medio de metáforas, se somete a rápidas y múltiples transformaciones.

Buena parte del soneto está montado sobre dos bases, cambiando de sentido según se mire. Los versos giran sobre lo sutil de una palabra o expresión disémicas:

La nariz sayón (v.3) es el primer caso de doble sentido.

    • La nariz se convierte en una saya grande; y por tanto, en un objeto de gran tamaño que baja acampanadamente hacia el suelo.
    • Alude también al mundo judaico
    • Un tercer sentido, es el de feroz y rebelde (pues tiene de sayón la rebeldía había escrito en un soneto contra Góngora.

El segundo sustantivo: escriba comporta otras dos notas alusivas

    • Evocar la actitud inclinada del que escribe, reiterando el carácter descendente de la nariz, como en la verso 6
    • Apunta al judaísmo como en los versos 11 y 14 (doctor e intérprete de la ley entre los hebreos).

Todas estas insinuaciones han cabido en un verso, en dos palabras, sobre las que Quevedo ha acumulado todo su formidable sentido del idioma

En el verso 4 hay un primer equívoco con peje que juega con sus dos sentidos:

Pez

Hombre astuto

El verso puede correr, pues, por dos caminos.

    • El sentido inmediato es el siguiente “aquel peje, de barba y espada poseía una gigantesca nariz que le hacía semejante a un pez espada”
    • pero la intención de Quevedo es que entrásemos por una segunda vía “aquella nariz era como un pez espada dotado de grandes aletas anteriores o barabas, en suma: “una larga nariz por cuyos salen abundantes mechones de pelos”.

El efecto cómico gira, pues, sobre la dilogía de barbado, que se dice a la vez de “quien tiene barabas en el rostro” y del “pez dotados de aletas o cartílagos llamados barabas”

El verso 5 está también lleno sugerencias. La alusión al reloj de sol evoca enseguida a la nariz hiperbólica mal encarado alude a la vez a dos o quizá tres significados:

  • “mal orientado”, es decir desviado
  • “no enfrentado al sol” y por tanto sombrío.
  • “de mala cara”

Aquel individuo, pues, parecía un reloj de sol, cuya aguja (de larga nariz) seguía una dirección anómala, y era al vez, sombrío y de mala catadura

El verso 7, bajo su transparencia oculta una doble alusión:

    • “Un elefante boca arriba” sugiere inmediatamente algo descomunal, como una tremenda y descompuesta masa. El poder hiperbólico de Quevedo quedaría suficientemente demostrado, no la sutileza conceptual, ya que tal hipérbole resulta poco ajustada .
    • Pero el ajuste se realiza cuando arrancamos “boca arriba” su segundo sentido: no sólo significa “con las patas por alto” sino “arriba por encima de la boca“.

Ya está claro el problemático verso que significa a la vez:

    • La nariz era tan monstruosa como un elefante boca arriba.
    • Aquel individuo por encima de la boca era un elefante, porque su nariz era tan grande como una trompa.

En el verso 14 aquella nariz hubiera sido demasiado grande hasta para Anás, es decir, de un judío; pero un judío muy peculiar cuyo nombre se puede explicar por una caprichosa etimología: A -nás, que significa sin nariz. Es decir, que tan descomunal era el apéndice, que hubiese resultado excesivo hasta en el rostro de un riguroso chato.

 

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Madre yo al oro me humillo.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:26

Poderoso caballero
es don Dinero.

Madre, yo al oro me humillo;
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado,
de continuo anda amarillo;
que pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,

poderoso caballero

es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España,
y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
es hermoso, aunque sea fiero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Es galán y es como un oro,
tiene quebrado el color,
persona de gran valor,
tan cristiano como moro.
Pues que da y quita el decoro
y quebranta cualquier fuero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Son sus padres principales,
y es de noble descendiente,
porque en las venas de Oriente
todas las sangres son reales;
y pues es quien hace iguales
al duque y al ganadero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Mas ¿a quién no maravilla
ver en su gloria sin tasa
que es lo menos de su casa
doña Blanca de Castilla?
Pero, pues da al bajo silla
y al cobarde hace guerrero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Sus escudos de armas nobles
son siempre tan principales,
que sin sus escudos reales
no hay escudos de armas dobles;
y pues a los mismos robles
da codicia su minero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Por importar en los tratos
y dar tan buenos consejos,
en las casas de los viejos
gatos le guardan de gatos.
Y pues él rompe recatos
y ablanda al juez más severo,
poderoso caballero
es don Dinero.

Y es tanta su majestad
(aunque son sus duelos hartos),
que con haberle hecho cuartos,
no pierde su autoridad;
pero, pues da calidad
al noble y al pordiosero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Nunca vi damas ingratas
a su gusto y afición;
que a las caras de un doblón
hacen sus caras baratas;
y pues hace las bravatas
desde una bolsa de cuero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(¡mirad si es harto sagaz!)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra.
Y pues al pobre le entierra
y hace propio al forastero,
poderoso caballero
es don Dinero.

.

.

Poderoso caballero es Don Dinero

A continuación, un breve análisis personal de la célebre letrilla de Francisco de Quevedo, siguiendo un orden progresivo para captar las connotaciones e insinuaciones que nos quiere transmitir el conceptismo del autor.

Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Quevedo hace una deificación o santificación del dinero, al que se tiene que humillar, como si se tratara de un rey o un dios. Supone una humillación social ante lo máximo y omnipotente. Para Quevedo, el hacer dinero “amarillo” se convierte en una enfermedad.

Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Tras el descubrimiento del nuevo continente y su posterior colonización y explotación, América se convirtió en el principal origen de los metales preciosos. El dinero tiene un origen exterior pero se gasta en España, principalmente en las campañas militares europeas quela Monarquíadirigía contra los turcos, los protestantes y los enemigos de los Habsburgo.

Quevedo nos comenta que viene a morir en España, en el sentido de que realmente los que mueren son los soldados de los Tercios, debido a estos compromisos.

Los Tercios, creados por Gonzalo de Córdoba, “el Gran Capitán”, en la primera mitad del siglo XVI, siguieron siendo en tiempos de Quevedo y hasta Rocroi, el ejército profesional de élite, dominador táctico-militar de los campos de batalla en toda Europa.

Aunque se ha creído que las riquezas de Las Indias se acumulaban en Sevilla, en la simbólica Torre del Oro, lo cierto es que Quevedo lo desmiente al decir que el dinero en realidad dónde se entierra es en Génova.La Monarquíaestaba en deuda con numerosos banqueros genoveses, como los Spínola, los Centurione, los Strata, los Pallavicino, los Pichinotti y los Balbi. Ya desde Carlos I, el Imperio se encontró en permanente endeudamiento con estas familias de banqueros extranjeros.

Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

En esta estrofa, Quevedo nos indica la importancia del dinero. Quién lo posee, se hace importante e incluso posibilita la limpieza de sangre y una pureza de linaje. Con el juego de palabras “En las venas de Oriente, todas las sangres son reales”, que nos recuerda el lujo asiático, Quevedo piensa que en la sociedad en la que vive, el dinero limpia la sangre de la procedencia conversa mora o judía, que podía resultar muy perjudicial o antisocial para el ascenso en las estructuras de poder dela España de aquella época.

¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

En esta estrofa Quevedo se refiere al dinero como un elemento mágico. Blanca es lo puro. Sin embargo, en esa España, lo aparentemente o socialmente lleno de pureza tiene un fondo de suciedad. Pero el dinero limpia el honor y purifica la deshonra. Para el autor, el dinero lo puede comprar todo, hasta la virginidad perdida de la mujer.

Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Aquí para Quevedo, el dinero tiene la función de permitir el ascenso social, pues puede dotar de autoridad a quién no se lo merece, por razón de formación o por status para ello. En Castilla durante la primera mitad del siglo XVII, dos tercios de la población pertenecían a las clases privilegiadas, nobleza y clero. Algunos hidalgos que marcharon a América, regresaron con una autoridad artificial que procedía de la acumulación de riquezas durante su etapa vivida en las colonias.

Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

La última estrofa la podemos relacionar con un episodio de la vida del propio Quevedo, en su periodo de destierro tras la Conjurade Venecia. Concretamente cuando escribe “(el dinero/poder) al natural destierra”, porque las intrigas y traiciones en Italia hicieron de Quevedo un hombre desengañado, resentido y malicioso frente a la política. A los destinatarios de esta letrilla, sus lectores, Quevedo nos avisa diciendo que el dinero incluso “hace propio al forastero”.

Reflexión

Poderoso caballero es Don Dinero es un poema que nos hace observar la realidad social y política en la época correspondiente al Siglo de Oro, desde una óptica más cercana a cómo lo harían documentos legales o historiográficos. Principalmente porque Quevedo nos quiere transmitir el peligro del orden creado por el dinero, utilizando el género de la poesía con fina ironía y sarcasmo.

Es una letrilla que esconde una sagaz desilusión por el fracaso de sus actividades de espionaje político en Italia al servicio de Don Pedro Téllez Girón, Duque de Osuna.   Y también se muestra crítico y burlesco con el rumbo que tomaba un Imperio en decadencia cuya sociedad, lejos de reaccionar, quedaba atrapada por unos reyes poco competentes y por los fracasos estratégicos de los validos.

Esta letrilla incluye un pensamiento propio y muy crítico, que comparto plenamente porque lo que refleja Quevedo se sigue dando a grandes rasgos en la actualidad.

El hombre se deshumaniza al crear un dios monetario, al que reverencia todo el sistema. El problema se presenta como una tragedia porque sin el dinero, no se es nadie. Sin embargo, el dinero no puede crear lo verdaderamente importante ni la felicidad ni la amistad, valores que no tienen precio. Por el contrario, lo que genera es codicia, avaricia, envidia y deseos de poder, ánimos que Quevedo por desgracia conocía bien por su trayectoria como escritor, por sus experiencias políticas y sus años de cárcel y destierro.

Quevedo fue un intelectual estrechamente relacionado con el poder. Del cual se pudo burlar sarcásticamente en numerosas ocasiones dejando por escrito estos y otros versos, bien porque se lo podía permitir,  o bien por la tolerancia del Rey hacia él por su reconocimiento social.

Sabía que la política giraba en torno a Don Dinero. En otras palabras, conocía perfectamente que el poder político estaba basado en el dinero y que el dinero daba poder.

A mi juicio, el dinero no es sólo la única fuente del poder político. También lo son la fuerza, el saber y el carisma. La fuerza porque puede imponer, castigar y vencer. El saber porque permite conocer y adentrarse en el funcionamiento de las cosas.

De ahí que no haya estado nunca al alcance de cualquiera a través de la historia dela Humanidad. Elque tiene acceso al saber, a la ciencia, tiene por tanto un poder sobre quién no sabe o no puede investigar. Es un factor del poder que una vez dado resulta irrecuperable. También el carisma como fuente de poder, en tanto que se trata de una capacidad que tienen ciertas personas para fascinar, como una gracia, talento o virtud que hace que unos pocos, los líderes, sean seguidos por muchos, a veces de forma incondicional.

El que permite la dinámica entre estos factores es el dinero, como escribe Quevedo, porque “hace todo cuanto quiero”.

Es decir, el dinero es una fuente de poder ya que puede darlo, prometerlo o quitarlo tanto por actos lícitos como ilícitos, y es el más determinante porque no delata su procedencia. El dinero es tan fundamental para el poder porque es capaz de comprar la fuerza y también porque puede hacer posible el acceso al conocimiento o a su ocultamiento.

Por último, el dinero también puede hacerse con el carisma, como fuente de poder. Aunque entiendo que el carisma es algo innato e intransferible, sí se puede obtener una buena imagen pública y mediática, como recuerda Quevedo “a quién le trae al lado, es hermoso, aunque sea fiero”.

La honra simulada o la pureza artificial de “Doña Blanca de Castilla”, pueden funcionar bien en apariencia durante un periodo concreto y limitado en el tiempo. Pero lo que no es auténtico, porque es sucio, termina desvelándose. Por eso los gobernantes suben y caen del poder constantemente, de ahí la periodicidad de los mandatos y la sucesión de los políticos, especialmente en los sistemas democráticos actuales.

En definitiva, nada nuevo bajo el Sol. Con Quevedo y esta letrilla comprendemos mejor la gran ventaja que supone el dinero como herramienta para el poder desde siempre, en su época y en la nuestra, como el principal factor para acceder a la política.

Pablo S.B.

Fue sueño ayer, mañana será tierra.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:18

¡Fue sueño ayer, mañana será tierra!

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

 Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.

  Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.

 Azadas son la hora y el momento,
que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento

TEMA

El tema principal es la muerte, describe como el tiempo pasa rápidamente y la llegada de la muerte destacando el tópico del tempus fugit

ESTRUCTURA

Este poema es un soneto típico de la época barroca ya que la mayoría de los poemas de autores célebres como Góngora y Lope de Vega también se distinguen esta métrica: “Mientras por competir con tu cabello”, “Menos solicitó veloz saeta”, “Ir y quedarse”, “¿Qué tengo yo…?…

1º PARTE: se distingue en los dos cuartetos y es en el momento en que el autor está apunto de morir. También a destacar que el autor lucha por vivir pero que cuanto más lucha más rápido muere y expresa una notante agonía en el segundo cuarteto

2º PARTE: se distingue en los dos tercetos y es en esta parte donde finalmente el autor muere y la lamenta

RECURSOS

En el primer cuarteto:

 Hipérbaton y bimembración. Esta bimembración no puede considerarse total, es decir, el primer verso se divide en dos partes pero no exactamente iguales ya que en la primera parte del verso se produce un hipérbaton que altera el orden de las palabras de tal forma que no coincidan con la forma lógica de nuestra lengua ni para que se complete la bimembración. El autor está confuso ya que en la primera parte sabe que va a morir pero no sabe que a pasar después y por eso la segunda parte la expresa de forma lógica.

También se distingue en el primer verso una dilogía, es decir, las palabras sueño y tierra tienen otro significado creándose así un paralelismo. “sueño” quiere decir “vida” y “tierra” quiere decir “muerte”. Por el tiempo de los verbos deduzco que no está ni vivo ni muerto ya que no habla del presente.

Anáfora y antítesis en el segundo verso. La repetición de la palabra “poco” hace referencia a la visión del tiempo que tiene el autor acerca de su vida, de que cuando vive el tiempo se le hace eterno pero cuando llega al final se da cuenta de que el tiempo ha sido muy rápido y que no ha aprovechado todo lo que debería de haberlo hecho. La antítesis del resto de las palabras del verso, ya que cuando el humo se va es cuando no que nada, es decir que el verso debería de ser así: ¡Poco antes, humo; poco después, nada!”. Contradice el futuro con el pasado ya que lo importante es el presente, tempus fugit

Anáfora, paradoja y encabalgamiento. Los dos últimos versos del cuarteto expresan mucha lentitud, tanto por la anáfora con la conjunción “y” y por el encabalgamiento ya que no ve el momento en que se va a morir porque el tiempo va tan lento que no puede. En la paradoja “Y destino ambiciones” tiene la ambición de vivir pero nunca podemos decir que un deseo o una ambición se va a cumplir al cien por cien así que no puede destinarlas.

En el segundo cuarteto: este fragmento está lleno de metáforas y estás metáforas vienen a dar una agonía por no saber si vivirá o morirá

En el primer verso quiere decir que lucha por vivir contra la muerte, y que ese combate dura un momento ya que cuando la muerte le vence no hay vuelta atrás

En el segundo verso quiere decir que mientras más lucha más rápido muere y eso también origina la agonía que se da en todo el fragmento

En el tercer verso empieza a morir, ya que todo con lo que se ha defendido ahora muere también con él

En el cuarto verso, finalmente, muere ya que es el cuerpo el que le hace morir tan rápido. En este verso el alma se separa del cuerpo y muere finalmente.

Cabe destacar que en estos cuatro versos se produce una degradación, que va desde la vida hasta la muerte

En el primer terceto: este otro fragmento es, en su globalidad, un hipérbaton cronológico ya que de desordena el orden del tiempo en el que ocurren las cosas. Cuando muere no recuerda nada y por eso origina ese desorden aunque, más bien, es el desconocimiento de lo que viene después de la muerte lo que origina está confusión

El primer verso del terceto hace referencia al primer verso con respecto a todo el poema. Vuelve a repetir lo mismo pero con distintas palabras solo que ahora se trasladan los significados siguiendo la siguiente cadena: el sueño es vida, la vida es ayer; y la tierra es la muerte y la muerte es mañana. Ahora no sabe donde está, no sabe si está vivo o muerto, no sabe nada

En el segundo verso hay una mezcla de asíndenton y polisíndeton, es decir, por una parte hay numerosas “,” pero también hay numerosas “y”. El autor no se aclara, está confuso por lo mismo anteriormente dicho.

En el segundo terceto: vuelve a producirse un hipérbaton en el segundo terceto, pero esta vez sintáctico debiendo quedar así el terceto: “a jornal de mi pena y mi cuidado, la hora y el momento son azadas que cavan en mi monumento mi vivir”. La paradoja del primer verso, y las continuas dilogías en las palabras “hora”, “momento” y “monumento” hacen que este fragmento sea un fragmento de dolor y de lamentación. Interpretando la hora como la lucha, el momento como el cambio, y el monumento como la tumba, podemos deducir que aún muerto sigue recordando su vida y el momento en el que murió ya que todo eso esta en su “monumento”, en su tumba

CONCLUSIONES

Este poema está repleto de recursos expresivos, algo característico del barroco ya que sufre una ornamentación excesiva en la literatura, arquitectura, música,… Hay expresiones del poema que denotan cierto pesimismo, ya que nada más en el primer verso piensa que cuando pasa un día damos un paso más hacia nuestra muerte y eso entristece al autor. Después está que cuanto más queremos vivir la vida más rápido morimos o más cerca estamos de la muerte, ya que para algunos vivir la vida, por ejemplo, es hacer deporte extremo. En este ejemplo la persona se acerca enormemente a la muerte pero nunca llega a tocarla, sin embargo, cuando algo sale mal llegan a la muerte sin apenas darse cuenta. Pero el ser humano siempre es curioso en un aspecto, siempre quiere tener lo que no tiene, por ejemplo, una mujer de pelo rizado quiere tenerlo liso, y a la inversa; una persona que tiene un coche viejo quiere el audi del vecino que está nuevo, las adolescentes siempre quieren la ropa de sus amigas y no la suya propia o siempre quieren comprar más en las tiendas porque la suya ya no les gusta y se la han puesto una vez. ¿Es ese tipo de cosas por las que el autor piensa que ha desperdiciado su vida? Si vivimos la vida de una forma, cuando morimos, o cuando vamos a morir nos damos cuenta de que de la manera que hemos elegido vivir la vida no es la adecuada o la que nos hubiera gustado vivirla, pero si retrocediéramos en el tiempo y pudiéramos hacer aquello de lo que nos hemos arrepentido al final siempre acabaría pasando lo mismo.

Si eres campana, ¿dónde está el badajo?

Filed under: Francisco de Quevedo — la profe, Nico @ 22:04

SI ERES CAMPANA, ¿DÓNDE ESTÁ EL BADAJO?

SONETO

Si eres campana, ¿dónde está el badajo?;
si pirámide andante, vete a Egito;
si peonza al revés, trae sobrescrito;
si pan de azúcar, en Motril te encajo.

Si chapitel, ¿qué haces acá abajo?
Si de diciplinante mal contrito
eres el cucurucho y el delito,
llámente los cipreses arrendajo.

Si eres punzón, ¿por qué el estuche dejas?
Si cubilete, saca el testimonio;
si eres coroza, encájate en las viejas.

Si büida visión de San Antonio,
llámate doña Embudo con guedejas;
si mujer, da esas faldas al demonio.

 

TEMA
Éste soneto hace alusión a la vestimenta de una dama comparándola con diversos objetos y hechos en tono burlesco.
El autor hace referencia a diversos aspectos de la sociedad de aquel momento en cuanto a la forma de vestir de las mujeres, para hacer una crítica a las falsas apariencias. También recurre a la cultura popular para describir el aspecto físico de la mujer (Si büida visión de San Antonio), en éste caso el de una persona extremadamente delgada.

RECURSOS EXPRESIVOS:
El autor hace uso de la metáfora en todo el poema, comparando la forma de vestir de una dama con diferentes objetos a los que se asemeja. Utiliza la anáfora en once de los catorce versos de que se compone el soneto:
Si eres campana, ¿dónde está el badajo?
Si pirámide andante, vete a Egito;

También podemos encontrar la ironía en expresiones como: …pirámide andante…, ya que da a entender lo contrario de la condición de la pirámide (estática).
En la primera estrofa, Quevedo emplea un símbolo como elemento que forma parte de la campana para referirse al miembro viril:
Si eres campana, ¿dónde está el badajo?

 

Miré los muros de la patria mía

Filed under: Francisco de Quevedo — la profe, Nico @ 21:35

Miré los muros de la patria mía.

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.Salime al campo, ví que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día

Entré en mi casa, ví que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

 

1. LOCALIZACIÓN:

1.1. El autor.

Francisco de Quevedo nació en Madrid el 14 de septiembre de 1580. Estudio en Alcalá de Henares y en Valladolid. Durante un tiempo se dedico a la diplomacia, y participo en actividades políticas, lo que le llevo a ser desterrado e incluso a la cárcel.

Fue un autor muy popular por su agudeza e ingenio, así como por sus chistes y escritos burlescos. Enemigo declarado de Góngora, intercambio con el poeta cordobés numerosos escritos de carácter satírico.

La presencia de la muerte y aspectos negativos en las obras de Quevedo viene de la nueva mentalidad que se implanta en el siglo XVII español.

Murió en Villanueva de los Infantes en 1645.

1.2. La obra.

Esta obra se sitúa dentro de la poesía barroca, con lo que algunas de las características son:

La poesía barroca refleja la conciencia de crisis, el pesimismo y el desengaño característicos de esta etapa cultural.

El contenido de esta obra presenta una clara alusión al pesimismo y la presencia de la muerte que existía en esa época. El soneto nos quiere describir la idea de que el recuerdo de la muerte es muy difícil de olvidar y por eso el autor intenta explicar, que mirase donde mirase, podía sentir a la muerte.

Este texto de género lírico podemos contextualizarlo y saber que el personaje que nos narra la historia nos pone en situación cuando parece que se ha muerto mucha gente cercana al narrador y por eso surge ese pensamiento de la muerte. También podemos apreciar que a cada cosa que el mira, parece como si la muerte estuviese cada vez más cerca del personaje.

1.3. Cronología.

En la época barroca surgen nuevos temas y enfoques respecto a la poesía.

La conciencia de crisis avivo el interés por los temas morales, filosóficos y religiosos: la vanidad de las cosas, el engaños de las apariencias, el paso del tiempo y la presencia de la muerte… La corrupción reinante y la xenofobia desembocaron en una poesía satírica que criticaba tipos y costumbres de la época.
2. ANALISIS DEL CONTENIDO:

2.1. Argumento.

El autor tata de explicarnos el paso del tiempo desde que nombra a “la patria mía” donde se refiere a España, que antes era grande y poderosa, hasta lo que se ha convertido tras el paso del tiempo, que aparece en el soneto como “la carrera de la edad cansados”.

En el segundo cuarteto habla de que el sol bebe o seca el agua en que ha desatado o licuado la nieve helada dejando paso a campos secos. A su vez, los ganados se encuentran descansando a la sombra que produce el monte.

El poeta regresa a su casa y en concreto a su habitación manchada y envilecida al igual que los muros del primer cuarteto.

“Mi báculo, más corvo y menos fuerte” podría dar una interpretación erótica a este verso. Registramos expresiones del mismo tipo en autores como Shakespeare, y no debemos olvidar el carácter satírico de nuestro escritor. El verso duodécimo “Vencida de la edad sentí mi espada” sería una amplificación paralelística del verso anterior con el mismo sentido erótico encubierto.

En el texto podemos deducir que este retroceso que ha sufrido el país, ha podido ser causado por la muerte de miles de personas, por eso la importancia de la muerte en la obra.

Habla también de las formas en la que se manifiesta la muerte ante el, como por ejemplo cuando ve el deshielo de un arroyo.

2.2. Tema.

El tema del soneto es la frustración que tiene al no poder encontrar nada que no le recordase a la muerte.

2.3. Estructura del contenido.

El poema esta estructurado en cuatro partes:

En la primera estrofa habla sobre las consecuencias del paso del tiempo en la ciudad.

En la segunda estrofa nos cuenta como ve a la muerte en las características de la naturaleza del campo donde se encuentra el narrador.

En la tercera estrofa vuelve a describir el paso del tiempo, pero ahora en su habitación y las consecuencias que esto tiene.

Y en la cuarta estrofa termina diciendo que en todos los lugares donde mira puede sentir la presencia de la muerte.

2.4. Personajes, tiempo, ambientación y punto de vista del narrador.

Dentro del fragmento, el autor aparece como narrador que no hace alusión de si mismo, pero define lo que esta viendo.

Podríamos hacer de la muerte un personaje pero aparece en muy poca medida, solamente en la última estrofa. Aunque no se le menciona mucho, es el personaje principal de la obra, que sin ser nombrado en exceso, hace que mediante comparaciones se le pueda ver cada vez que el narrador habla sobre el paso del tiempo. Esto queda reflejado en los dos últimos versos del soneto.

El tiempo en el que se desarrolla la acción se trata del mismo tanto el que describe el autor como la época en la que se sitúa el texto. Se desarrolla en el siglo XVII que es una época de pesimismo y decadencia como ya he nombrado antes. Por lo que, como dice en el texto que antes su patria era poderosa pero ahora no, podemos apreciar que se trata del mismo momento histórico.

Respecto a la ambientación física, se deduce que el autor ha seleccionado como primer lugar la ciudad en la que “mira los muros de la patria”. Como segundo escenario elige su propia casa que esta en el campo, como podemos saber; ya que dice que primero salio al campo (segunda estrofa), y después entro en su casa, que seria el tercer lugar donde se desarrollan los hechos (tercera estrofa).

La ambientación anímica del personaje es de incertidumbre al no saber que hacer ya que a cada lugar que miraba se encontraba con recuerdos de la muerte.

El narrador cuenta la historia en primera persona, por lo que el punto de vista es subjetivo, es decir, puede variar según sus pensamientos.

3. ANÁLISIS DE LA EXPRESIÓN.

3.1. El estilo.

El texto consta de un lenguaje natural. El tono o actitud del autor es serio aunque a la vez satírico (esta ultima característica se muestra muy poco en el poema), y la cosmovisión del autor es realista, ya que no trastoca los conceptos que percibe para crear nuevos pensamientos, sino que directamente cuenta lo que piensa.

3.2. Análisis de la forma.

-Plano fónico:

Constituido por catorce versos endecasílabos con rima consonante, distribuidas en dos cuartetos y dos tercetos encadenados. Los dos cuartetos llevan las mismas rimas abrazadas (ABBA – ABBA) en –ÍA y -ADOS. En los tercetos el orden de las rimas es: CDE, CDE (-ADA, -OJOS, -ERTE). Es acierto de Quevedo el utilizar el verso endecasílabo para la exploración del propio yo y para mostrar las principales dudas y cuestiones metafísicas que le atormentan.

Mi-ré-los-mú-ros-de-la-pá-tria-mí-a A (-ÍA)
siun-tiém-po-fuér-tes-yá-des-mó-ro-ná-dos B (-ADOS)
de-la-ca-rré-ra-de-lae-dád-can-sá-dos B (-ADOS)
por-quién-ca-dú-ca-yá-su-va-len-tí-a A (-ÍA)
Sa-lí-meal-cám-po-ví-queel-sól-be-bí-a A (-ÍA)
los-a-rró-yos-del-yé-lo-de-sa-tá-dos B (-ADOS)
y-del-món-te-que-jó-sos-los-ga-ná-dos B (-ADOS)
que-con-sóm-bras-hur-tó-su-lúz-al-dí-a A (-ÍA)
En-tréen-mi-cá-sa-ví-quea-mán-ci-llá-da C (-ADA)
Dean-ciá-naha-bi-ta-ción-e-ra-des-pó-jos D (-OJOS)
mi-bá-cu-lo-mas-cór-voy-mé-nos-fuér-te E (-ERTE)
ven-cí-da-de-lae-dád-sen-tí-mies-pá-da C (-ADA)
Y-noha-llé-co-saen-qué-po-nér-los-ó-jos D (-OJOS)
que-nó-fue-ra-re-cuér-do-de-la-muér-te E (-ERTE)

– Plano morfosintáctico:

Las tres primeras estrofas comiencen por un verbo en pasado [miré, salíme, entré], marcando la acción. La última estrofa también tiene un verbo en perfecto [sentí] en el interior. La mayoría de los verbos en el soneto se refieren a acciones en pasado que proyectan sus consecuencias en el presente y que repercutirán en el futuro que se avecina.

– Plano semántico:

El autor pretende hacer una personificación de los efectos medioambientales por parte de la muerte, ya que le atribuye a ella estas situaciones.

Se pueden apreciar los siguientes tópicos latinos:

• Tempus Fugit: hace referencia al imparable paso del tiempo sobre todo lo que hay a su paso. Se aprecia claramente en la primera estrofa cuando nombra a los muros de su patria que se han desmoronados.

También hay otro caso como el del propio narrador que cuenta que “sentía su espada vencida por la edad” algo que ya he nombrado antes y puede llegar a una comprensión satírica. O también es el mismo caso cuando “su báculo era más corvo y menos fuerte”.

• Memento Mori: el paso del tiempo unido a el recuerdo de la muerte hace que el narrador tenga muy presente el hecho de que la muerte también le llegara a el igual que a todo lo que esta observando, como se aprecia los dos últimos versos.

4. CONCLUSIÓN.

Este soneto tiene características semejantes que se les prestan más atención en la actualidad de hoy en día, como son los efectos del paso del tiempo, algo que todavía preocupa a nuestra sociedad.

Hace cuatro siglos, Quevedo planteo este hecho de tal forma que en el poema queda marcado como se ve que pasa el tiempo en tres lugares diferentes: la ciudad (primera estrofa), el campo (segunda estrofa) y su habitación (tercera estrofa).

Esto me recuerda a la preocupación actual por el mantenimiento del medio ambiente para que no se estropee por el paso del tiempo y los factores humanos. Por lo que después de cuatrocientos años, la sociedad de antes y la actual siguen teniendo puntos en común en los que se interesan.

Este poema esta muy influido por las características en las que vivía la sociedad contemporánea del soneto y por eso sobresalen temas como el pesimismo y la muerte.

Supongo que este tema no seria muy original en su época y que mas autores elegirían la muerte como tema principal en sus poesías, pero Quevedo lo supo enfocar desde un punto de vista mas avanzado que otros autores contemporáneos suyos, hasta tal punto que como ya he dicho, el fondo al que quiere llegar este autor con su poema es el mismo que al que la gente de la actualidad le preocupa. Pues la clave de su éxito fue adelantarse a su sociedad en el pensamiento.

 

4 diciembre, 2011

Vida y obra de Fray Luis de León

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 20:27

VÍDEO Repaso a su vida

Centro virtual Cervantes

“¡Qué descansada vida

la del que huye el mundanal ruido

y sigue la escondida

senda por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!”

Power point de la vida de Fray Luis.

LA VOZ MISTICA ESCONDIDA TRAS EL SILENCIO

Hay en Fray Luis de León un ardiente deseo de refugiarse en la naturaleza, de esconderse tras el silencio. En ese jardín, de largos caminos blancos, de arboledas altas, acariciadoras, suavemente mojado de la finca del poeta, donde habita el silencio. Un silencio ondulado, donde resbalan valles y ecos y pasa de puntillas el viento. Un silencio donde yace la guitarra y donde está sepultado el llanto.

En ese profundo silencio se encuentra el gran humanista de inteligencia profunda y creadora, que se pasó casi cinco años en una celda oscura del Santo Oficio, angustiado, por no saber de qué se le acusaba y quienes eran sus acusadores. Según el retrato de Francisco Pacheco era: “El ome más callado que se a conocido… puntual en palabras y promesas… muy honesto i recogido…” De él, escribió Cervantes: “Fray Luis de León es el que digo / a quien yo reverencio, adoro y sigo”. Y Lope: “Tu prosa y versos iguales / conservan la gloria de tu nombre”. En el jardín abandonado por los siglos … Sin ruido. Donde ni siquiera doblan las campanas. Al morir el amanecer se escucha el mundo, al sonar puro y cristalino, el silencio de su voz.

Nacido en Belmonte, provincia de Cuenca, el 15 de agosto de 1527, Luis de León pertenecía a una familia montañesa de origen converso; tras sus primeros estudios en Madrid y Valladolid, donde su padre, abogado de corte, estaba destinado, pasa a Salamanca para ingresar en 1544 en la orden de San Agustín, a la que se vinculará de por vida. En 1561, tras cortos estudios en Alcalá y Toledo, obtiene la primera cátedra, y a poco otras dos más de la universidad salmantina en reñida competencia con los dominicos. Envuelto en mil acusaciones por envidias y despechos, acusado de preferir el texto hebreo de la Biblia al latino de la Vulgata, el texto oficial, y de traducir al español El cantar de los cantares, de Salomón, es juzgado por la Inquisición y encarcelado en Valladolid (1572-1576). Sus dos compañeros de encierro no pudieron resistir las duras condiciones de vida de la cárcel y murieron. En los muros de la cárcel el agustino había dejado grabada su famosa décima: “Aquí la envidia y mentira / me tuvieron encerrado”.

Reintegrado a su cátedra con el célebre “decíamos ayer”, pronto dejó el puesto a quien lo había regentado en su ausencia. Miembro de la comisión de reforma del calendario gregoriano, participó en la reforma de su orden y preparó la publicación de las obras de Santa Teresa.

En 1582 se vio nuevamente implicado en otro proceso inquisitorial que acabó con una amonestación. Fray Luis de León falleció el 25 de agosto de 1591, en Madrigal de las Altas Torres, donde acababa de ser elegido provincial de su orden para Castilla.

Fray Luis de León está considerado como uno de los filólogos más sobresalientes de su época, conocedor del hebreo, el caldeo, el italiano y el latín. Su obra se centró en la explicación del significado oculto, alegórico, analógico y moral de las palabras de la Biblia. En 1580 publicó su Comentarios al Cantar de los cantares. Tres años más tarde publica La perfecta casada y De los nombres de Cristos. Su obra poética publicada por Quevedo en 1631 e inspirada en los clásicos, especialmente en Horacio, lo sitúa entre los mayores creadores de la poesía española. “Fray Luis de León -escribía Aubrey Bell, famoso crítico inglés-, trajo a la poesía española una nota personal subjetiva, y más íntimo amor a la naturaleza, más íntimo aún que el que aparece en Arias Montano, en Garcilaso y en Fray Luis de Granada”. Recordemos alguna de las más célebres poesías del maestro León: su Vida retirada; A Francisco Salinas, el músico ciego, gran amigo del poeta; A Felipe Ruiz, otro gran amigo, por él inmortalizado en más de una composición; Noche Serena; En la Ascensión; Morada del cielo; A Nuestra Señora; Al Licenciado Juan de Grial, y otras.

En la poesía de Fray Luis de León se ve el deseo de ascender de los cielos, el deseo de escapar de este mundo para encontrar alivio a los sufrimientos que la vida le había causado. Fray Luis no viajó por el “camino de perfección” un largo trecho como San Juan de la Cruz. Pero encontró su propio camino y un reservado para su alma en el silencio. Huyendo del ruido se hizo voz para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Su deseo de evasión y la angustia de no poder satisfacer plenamente ese deseo, le hace más humano, más comprensible que a otros místicos. Su Dios, es el que todos buscamos y el que nunca terminamos de encontrar.

Fray Luis de León, pura voz de la lírica castellana. El prodigioso mágico de la palabra, de la palabra nacida de la plenitud del silencio. Autor de una poesía que brota de esa morada misteriosa donde habita el silencio, con música de corazón y de estrellas. Honda, pura voz del poeta. Escondida voz que nos llega en breve ráfaga, “puesto el atento oído / al son dulce, acordado / del plectro sabiamente meneado”.

aarias@arrakis.es

Fachada de la Universidad de Salamanca y estatua de Fray Luis de León en el patio de las Escuelas Mayores. | E. Carrascal

30 noviembre, 2011

Oda 1. Oda a la vida retirada. ¡Qué descansada vida!

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 21:02

ODA I 
VIDA RETIRADA 

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

 

 

 

COMENTARIO DEL POEMA

Localización
Esta Oda I titulada Vida retirada es de Fray Luis de León, poeta del siglo XVI, perteneciente a la corriente ascética. La influencia pitagórica, platónica, estoica y agustiniana confluyen en este autor del Renacimiento. No solo escribía  poemas basándose en los clásicos e influido por ellos, como esta oda, sino también de temas históricos, dedicados a personajes de su tiempo (Salinas), religiosos, así como también hizo traducciones de autores clásicos y de temas bíblicos.

Fray Luis es un poeta esencialmente religioso y desarrolla temas morales, buscó el consuelo por dos caminos, la vida retirada y el sueño de la “morada celeste”. El anhelo de la vida retirada es lo que se muestra en la oda a analizar.

Determinación del tema
Asunto o argumento: El autor comienza con un elogio a la vida retirada y el desprecio por las pompas  humanas y el ansia de fama, busca la tranquilidad, y quiere vivir en armonía con la naturaleza, disfrutando de ella. Es para otros la riqueza y el poder, a él lo que le atrae es la vida sencilla y los simples placeres que le depara la naturaleza.
Tema: La apacibilidad de la vida sencilla en contacto con la naturaleza.

Determinación de la estructura
En primer lugar, la Oda I está compuesta por 17 liras, estrofa compuesta por versos heptasílabos, de arte menor (1a, 3a y 4b), y endecasílabos, de arte mayor (2B y 5B), cuya estructura es aBabB; la rima es consonante.
En segundo lugar, podemos considerar el poema dividido en tres partes

1ª parte: (versos 1-20)

a su vez se divide en dos; la primera estrofa (v.1-5) y las estrofas 2,3 y 4 (v. 6-20)

(versos 1 a 5): ¡Qué descansada…han sido!             elogio a la vida retirada.
(versos 6 a 20): Que no…mortal cuidado?                el poeta no se siente atraído por                                                                                el poder, la riqueza o la fama.

2ª parte: (versos 21- 60)

También se subdivide en dos partes

(versos 21 a 40): ¡Oh, monte…de esperanzas de recelo.        busca la tranquilidad

Viviendo en armonía con la naturaleza. Fray Luis se dirige a la naturaleza y afirma que

necesita descansar y disfrutar de las maravillas que esta le brinda. Quiere estar en

soledad para escapar de la vida mundana.

(versos 41 a 60): Del monte…del cetro pone olvido.                       Nos hace la descripción del huerto donde va a refugiarse.

3ª parte: (versos 61 a 85):

También haremos una subdivisión:

(versos 61 a 70): Téngase su tesoro … enriquecen a porfía.      Son los otros los que   buscan las riqueza y los honores que ofrece el mundo.

(versos 71 a 85):  A mí una pobrecilla…… sabiamente meneado         Se conforma con una vida sencilla y apacible

Análisis de las figuras retóricas y recursos estilísticos utilizados

(Aunque no se analice todo, señalaremos las más importantes o las más recurrentes)

En la primera lira el adjetivo se antepone al nombre para darle más expresividad a la construcción y para buscar la rima de “vida” con “escondida”. Con la alusión a los sabios se refiere a los estoicos ya que estos son considerados como sabios en el Siglo de Oro en donde había gran imitación de los poetas clásicos. Con “mundanal” se produce un epíteto ya que este adjetivo acentúa las características desfavorables que puede tener el ruido.

Entre las figuras estilísticas de esta lira destacan la antítesis “ vivas y mortal” y la anáfora “si soy, (…) si en busca..”

El autor también utiliza exclamaciones como recurso estilístico dirigiéndose a los elementos de la naturaleza.  Exactamente en el verso21 (¡oh monte, oh fuente…!) con esta exclamación introductoria se produce una reduplicación de “oh” que a su vez aparece al principio del siguiente verso por lo que nos encontramos ante un paralelismo. El artificio utilizado aquí por Fray Luís encierra la connotación de desesperación y deseo de evadirse mediante su estancia en el campo. A esto se añade el contraste de la exclamación con la lira anterior en la que realiza una pregunta retórica (v- 16-20, ¿Qué presta a mi contento…?)

Fray Luis hace uso de metáforas, por ejemplo con la alusión al “navío” se refiere a él mismo, o en un sentido más amplio, alude a la existencia del ser humano. Esta figura queda reforzada con la alusión que realiza posteriormente de un “mar tempestuoso”, donde la palabra  mar simboliza la ciudad.

Conforme avanza el  poema, Fray Luís se dirige de nuevo a los que viven en la ciudad. Él se comparaba con un navío destrozado y aparece el “leño” con el que se refiere a una nave insegura que con los vientos “cierzo” y “ábrego” puede naufragar. Continúa con esta metáfora y describe un naufragio en el que todos los tesoros se hunden y van al mar (v.70  “ la mar enriquecen a porfía”). De este modo Fray Luís nos indica que él, sin posesiones, nunca tendrá los problemas de la gente codiciosa y adinerada que de la noche a la mañana se pueden encontrar sin nada. A él todas las riquezas le sobran y le basta con una “pobrecilla mesa” “de pan abastecida”.

La mayor parte de las liras está compuesta por construcciones simples o subordinadas adjetivas. La dificultad de la lectura no radica en lo complicado de las frases sino en la disposición alterada de las palabras. A partir de la lira 11 las construcciones son muy simples, con un solo verbo. Es de señalar también la utilización del participio con función de adjetivo : “descansada, desalentado, …”.

Conclusión

Fray Luis de León no hace una simple descripción de su ideal de vida (espiritual) sino que se dedica a compararlo con lo que normalmente busca la mayoría de los hombres: riqueza y poder.
El poema se inicia con un ritmo tranquilo para, poco a poco, ir adquiriendo fuerza; cuando, acabando el poema, llegamos a las dos últimas liras, nuestra mente está ya preparada para asumir la idea central de Fray Luis: la perdición del alma la produce el excesivo apego a los bienes materiales, la tranquilidad de espíritu solo se consigue huyendo de ese concepto mundano de la vida, viviendo apacible, de forma sencilla y en contacto con la naturaleza, pues al ser esta una creación de Dios, ese contacto se entiende como proximidad a la divinidad.
No utiliza un lenguaje ampuloso; es un estilo sencillo que se nota en la utilización del hipérbaton, recurso nada complicado que le ayuda a resaltar sus ideas, y en unas metáforas claras, poco elaboradas, pero que sirven perfectamente a su propósito: cuando nos habla del mar tempestuoso, mar airada, vemos enseguida la relación con el vivir mundano; ha conseguido con pocas palabras describirnos la complejidad de ese vivir basado en los bienes terrenales. Son las de Fray Luis metáforas muy plásticas y por ello muy comprensibles. Todo esto nos muestra la perfecta armonía entre fondo y forma del poema. ¿Cómo expresar su admiración por una vida apacible y sencilla sino es mediante un lenguaje simple y ligero?
Los motivos líricos principales de Fray Luis de León están contenidos en esta Oda a la vida retirada: Secretum iter, Beatus ille, Vanitas vanitatum, Locus amoenus, La barca en mar tempestuoso, Aurea mediocritas

VÍDEOS

He encontrado esta audición y la verdad es que me ha llamado la atención.

Si la veis sabréis por qué.

Original recitación de la oda Vida retirada

A continuación tenéis otro recitado, este ya es más “normal”.

Oda a la vida solitaria.

(more…)

Alma región luciente. Oda de la vida al cielo

Filed under: Fray Luis de León — la profe, Nico @ 16:32

ODA XIII – DE LA VIDA DEL CIELO

Alma región luciente,
prado de bienandanza, que ni al hielo
ni con el rayo ardiente
fallece; fértil suelo,
producidor eterno de consuelo:

de púrpura y de nieve
florida, la cabeza coronado,
y dulces pastos mueve,
sin honda ni cayado,
el Buen Pastor en ti su hato amado.

Él va, y en pos dichosas
le siguen sus ovejas, do las pace
con inmortales rosas,
con flor que siempre nace
y cuanto más se goza más renace.

Y dentro a la montaña
del alto bien las guía; ya en la vena
del gozo fiel las baña,
y les da mesa llena,
pastor y pasto él solo, y suerte buena.

Y de su esfera, cuando
la cumbre toca, altísimo subido,
el sol, él sesteando,
de su hato ceñido,
con dulce son deleita el santo oído.

Toca el rabel sonoro,
y el inmortal dulzor al alma pasa,
con que envilece el oro,
y ardiendo se traspasa
y lanza en aquel bien libre de tasa.

¡Oh, son! ¡Oh, voz!  Siquiera
pequeña parte alguna decendiese
en mi sentido, y fuera
de sí la alma pusiese
y toda en ti, ¡oh, Amor!, la convirtiese,

conocería dónde
sesteas, dulce Esposo, y, desatada
de esta prisión adonde
padece, a tu manada
viviera junta, sin vagar errada.

COMENTARIO DEL POEMA

Introducción 

“De la vida en el cielo” es el título de la oda XIII. Coma ya sabemos, una oda es una palabra latina con origen griego que hace referencia a una composición poética del género lírico. La oda suele expresar la admiración por algo o alguien. Una oda, por lo tanto, es un poema creado con una intención de homenaje o exaltación. En este poema se exalta la vida en el cielo. El bucolismo pastoril, influido por la tradición literaria bíblica, sirve para que el poeta haga una alegoría de lo que será el cielo. La alegoría del Buen Pastor juntamente con la alegoría matrimonial para significar la relación del alma con Dios -influencia inequívoca del Cantar de los cantares– configuran el soporte de todo el poema.

Determinación del tema
Asunto o argumento: En esta Oda XIII  Fray Luis  exalta la vida en el cielo, en este prado de bienandanza, lleno de imágenes bucólicas en las que brilla la figura del Buen Pastor que apacienta a su hato amado. El poema expresa una exaltación de la naturaleza con una intensidad religiosa.

Tema: El deseo del alma de alcanzar la unión con Dios.

Determinación de la estructura
La  Oda XIII está compuesta por 8 liras, estrofa compuesta por versos heptasílabos y endecasílabos, cuya estructura métrica es la siguiente: 7a  11B  7a  7b  11B .

Podemos dividir la composición en tres partes:

  1. Las dos primeras estrofas. (v.1-10)
  2. Las cuatro siguientes. (v. 11-30)
  3. Las dos últimas. (v. 31-40)

1ª parte

Las dos primeras estrofas: se nos describe el prado, como símbolo del Paraíso terrenal, se central también en la figura del Buen Pastor y de su hato, que simboliza al hombre.

Alma región luciente,

prado de bienandanza, que ni al hielo

ni con el rayo ardiente

fallece; fértil suelo,

producidor eterno de consuelo:

de púrpura y de nieve

florida, la cabeza coronado,

y dulces pastos mueve,

sin honda ni cayado,

el Buen Pastor en ti su hato amado.

Destaca la primera palabra que inicia el poema ALMA, la pura verdad y la sencillez de la luz de Dios, una luz que destaca con su carácter de “luciente”.  El “prado de bienandanza” es una metáfora que representa el Paraíso terrenal, es una representación simbólica de un jardín ameno (paraíso) representado como “fértil suelo”. El alma se traslada del Paraíso a la región luciente, y es aquí donde lleva el pastor a sus ovejas. Se destaca el cromatismo de estas estrofas (luciente, púrpura, nieve), elementos positivos que están representan a la naturaleza, típico del Renacimiento. El hecho de mover el Buen Pastor su hato amado puede referirse a la otra vida, en el paraíso celestial

2ª parte

Las cuatro siguientes estrofas (3-6): se nos muestra de modo

alegórico el cuidado y los alimentos que da el pastor a sus ovejas.

Él va, y en pos dichosas

le siguen sus ovejas, do las pace

con inmortales rosas,

con flor que siempre nace

y cuanto más se goza más renace.

Y dentro a la montaña

del alto bien las guía; ya en la vena

del gozo fiel las baña,

y les da mesa llena,

pastor y pasto él solo, y suerte buena.

Y de su esfera, cuando

la cumbre toca, altísimo subido,

el sol, él sesteando,

de su hato ceñido,

con dulce son deleita el santo oído.

Toca el rabel sonoro,

y el inmortal dulzor al alma pasa,

con que envilece el oro,

y ardiendo se traspasa

y lanza en aquel bien libre de tasa.

Las” inmortales rosas” son flores que cortadas rebrotan, igual que en el Paraíso.

Observamos la utilización de adjetivos con valor positivo ( alto bien, gozo fiel, mesa llena) à todos son símbolos de la felicidad de las ovejas bien conducidas por el pastor.

Se respira un gozo celestial. (“Con dulce son deleita el santo oído” v. 25) El gozo recae en el mismo Cristo, cercado de su rebaño, suena en los oídos del él mismo.  El Pastor se  nos describe como “pastor y pasto él solo”, o sea como guía y sustento del alma. Vuelve a aparecer una naturaleza serena.

En el verso 21 aparece la metáfora “Y de su esfera”, marca la hora central del díaà sería el momento cumbre de la gloria divina.

Notamos como el tono del poema va adquiriendo un ritmo ascendente. En las primeras estrofas describía un prado, en estas la montaña, después nos hablará de la cumbre, parte más elevada, y por último se centrará en el sol.

Fray Luis encarna el abandono del ser frente a la inmensidad y belleza de lo eterno. Ante ello, la fama el dinero o el poder no dejan de ser efímeros y pasajeros. (“envilece el oro” v.28, “bien libre de tasa”v.30)

3ª parte

Las dos últimas estrofas (v.31-40): se inician con una serie de exclamaciones donde se nos muestra el deseo del alma de unirse con el Esposo, representa la unión con Dios. Que sería el punto culminante de la unión mística.

¡Oh, son! ¡Oh, voz! Siquiera

pequeña parte alguna descendiese

en mi sentido, y fuera

de sí la alma pusiese

y toda en ti, ¡oh, Amor!, la convirtiese,

conocería dónde

sesteas, dulce Esposo, y, desatada

de esta prisión adonde

padece, a tu manada

viviera junta, sin vagar errada.

El alma= Amada.

Cristo= Esposo.

El alma está atada y supeditada al mundo de los sentidos que le impiden ascender “a la montaña”  .Su condición de encarcelamiento (“prisión adonde padece” v. 38) es un obstáculo para la unión con Dios. El poeta ansía que llegue cuanto antes ese encuentro con la divinidad. Las metáforas utilizadas para describir este anhelo de unión están relacionas con el campo semántico que emanan palabras como “reposo, dulce, alegre, descansado”. No se nos describe un lugar concreto, sino un estado anímico.

 Recursos estilísticos utilizados

Ya hemos ido comentado algunas de las figuras retóricas que aparecen en el texto. Pero aún así hacemos una valoración global. Señalamos que en  cuanto a las características estilísticas de su poesía es una síntesis de todos los componentes del Renacimiento español: clasicismo, italianismo y cristianismo. Los recursos métricos que emplea el autor se adecuan perfectamente al carácter ascético del contenido (tema) y, al tono recogido y grave de su poesía. La estrofa utilizada es la lira en la que los versos experimentan encabalgamientos suaves adecuándose al estilo reposado. En cada lira hay unidad temática. La lengua de Fray Luis atiende al criterio de naturalidad y selección renacentista, pues a la vez emplea coloquialismos y cultismos, por ultimo en cuanto a los recursos estilísticos sobresalen el hipérbaton, las aliteraciones, antítesis, personificaciones y las metáforas.

 

Conclusión

Fray Luis busca, como buen humanista, la claridad expositiva con armonía y dulzura. Esto está presente en el poema sin frases retorcidas ni complicados artilugios para ofrecer figuras estilísticas. Las figuras que emplea son sencillas, así como las construcciones sintácticas. El lenguaje utilizado es sencillo pero de amplios significados. Construye sus obras en base a un lenguaje de oraciones breves, en las que predomina la coordinación y la yuxtaposición sobre la subordinación, y en el que ésta nos llega sobre las premisas más elementales. Claro en sus exposiciones, a veces resulta reiterativo, y de ahí que pueda parecer retórico. Repite y repite hasta el cansancio en su deseo de que no quede ningún contenido en el aire, en su deseo de llegar y de llegar ampliamente.
Lector y relector de los clásicos, él mismo es un clásico en la armonía, en el equilibrio, en la medida, en la sobriedad, en la precisión de sus estructuras lingüísticas. Modelo de rigor y propiedad en su léxico; castizo a menudo, sencillo casi siempre; elegante en el epíteto, que emplea plástica y descriptivamente, al tiempo. Maestro de la lengua castellana, molde y modelo, Fray Luis de León es un excelente poeta que escribió también en prosa, con mayor o menor acierto.

POWER POINT

Alma región luciente

Oda Xl Al licenciado Juan de Grial

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 15:51

Poema Oda XI – Al Licenciado Juan De Grial

Recoge ya en el seno
el campo su hermosura, el cielo aoja
con luz triste el ameno
verdor, y hoja a hoja
las cimas de los árboles despoja.

Ya Febo inclina el paso
al resplandor egeo; ya del día
las horas corta escaso;
ya Éolo al mediodía,
soplando espesas nubes nos envía;

ya el ave vengadora
del Íbico navega los nublados
y con voz ronca llora,
y, el yugo al cuello atados,
los bueyes van rompiendo los sembrados.

El tiempo nos convida
a los estudios nobles, y la fama,
Grial, a la subida
del sacro monte llama,
do no podrá subir la postrer llama;

alarga el bien guiado
paso y la cuesta vence y solo gana
la cumbre del collado
y, do más pura mana
la fuente, satisfaz tu ardiente gana;

no cures si el perdido
error admira el oro y va sediento
en pos de un bien fingido,
que no ansí vuela el viento,
cuanto es fugaz y vano aquel contento;

escribe lo que Febo
te dicta favorable, que lo antiguo
iguala y pasa el nuevo
estilo; y, caro amigo,
no esperes que podré atener contigo,

que yo, de un torbellino
traidor acometido y derrocado
del medio del camino
al hondo, el plectro amado
y del vuelo las alas he quebrado.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

En medio de una naturaleza otoñal, el poeta invita a su amigo Juan Grial para que siga “cultivando el espíritu y escribiendo poesía”. El otoño había sido utilizado con anterioridad como marco natural que favorece las labores intelectuales. Fray Luis, pues, sigue fiel a la poética del humanismo renacentista basada en la imitación. El estudio poético que Fray Luis recomienda a su amigo es otra manera de acceder a la “escondida senda”, que le conducirá al “sacro monte”. Nos encontramos aquí con un metaforismo (“monte”, “collado”, “fuente”, “cuesta”) que, si bien apunta a la tradición relacionada con la creación poética como actividad divina (“sacro monte”), nada impide relacionarlo, asimismo, con el ascenso místico. Son términos de amplia tradición en la experiencia mística, de la que Santa Teresa y San Juan de la Cruz serán continuadores.

 

ESTRUCTURA

Esta composición nos expresa el dolor, la angustia, la melancolía que siente el autor, al estar encarcelado. A la vez, también se siente traicionado por aquellos que lo traicionaron. De forma exhortativa le pide a su amigo que busque esa inspiración en las musas y sobre todo que escriba.

Vamos a aclarar algunos  aspectos clave parea entender el poema.

 Febo: es el apodo de Apolo, dios, entre otros aspectos, del sol y de la poesía.

Éolo: es el dios del viento.

Ave vengadora del Íbico en la composición es la grulla que fue el testigo de la muerte del poeta Íbico y quien descubrió a los asesinos de éste.

El monte sacro es una colina romana (lugar donde viven las musas que inspiran a los escritores, poetas, pintores…).

 

El poema se divide en tres partes:

La primera parte (estrofas 1-3).

Nos habla del final del otoño. Nos describe el cambio de estación, de otoño a invierno, dónde podemos ver claramente, como se transforma la naturaleza, pasa a ser un paisaje triste, desolador:‘’las cimas de los árboles despoja’’ (los árboles pierden sus hojas), ‘’ya Febo inclina el paso’’ (el sol tiene una duración corta), ‘’ ya el día las horas corta escaso’’ (se hace de noche muy rápido), ‘’Éolo al mediodía, soplando espesas nubes nos envía’’ (el viento nos trae nubes), ‘’ya el ave vengadora del Íbico navega…’’ (las grullas emigran en invierno).
La segunda parte (estrofas 4-7)

Invita a su interlocutor a estudiar y a “subir al cielo”, le incita a que vaya en busca de esas musas que le proporcionarán la inspiración. Expresa que quiere trascender su alma.
la tercera parte (última estrofa)

Fray Luis le dice a Grial que escriba poemas que él no puede, está desolado por su encarcelamiento. Cree que ha sido víctima de una traición.

Destacamos en esta estrofa el hipérbaton y la aliteración del sonido vibrante r :  Que yo, de un torbellino traidor acometido y derrocado … donde se  nos muestra la rabia que siente el poeta.

 

 

 

24 noviembre, 2011

SONETO V. Escrito está en mi alma vuestro gesto.

Filed under: Garcilaso de la Vega — la profe, Nico @ 20:54

Escrito está mi alma en vuestro gesto 

Escrito está en mi alma vuestro gesto   1
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.   2

En esto estoy y estaré siempre puesto;     3
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero;     4

cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.

1  escrito: impreso, grabado : gesto: cara, rostro

2 Es decir, “cuando quiero recordar vuestro rostro, estoy tan solo que incluso me escondo de vos”. El poeta hace lo imposible por  mantener su amor en secreto, a fin de no perjudicar la reputación de su amada.

3 ” A esto estoy y estaré siempre dedicado”.

4 hábito: “vestido”; el poeta insiste en la identificación de amor y fe, pues la palabra “hábito” se aplica sobre todo a la indumentaria de los religiosos.

(notas a Poesía española, Clásicos Hispánicos)

♥ Siguiendo un tópico del amor cortés, el poeta diviniza a su amada.Su belleza le parece tan sublime que no alcanza a comprenderla del todo (“no cabe en mí cuanto en vos veo”), así que se limita a creer lo que no entiende (“de tanto bien lo que no entiendo creo”). Es decir, que ha sustituido la razón por la fe, convertida así en el principal sostén (“presupuesto”) de su amor. Con la belleza de la amada, pues, pasa lo mismo que con Dios: no hay que entenderlo, sino que basta con creer en él.

♥ Más allá de constituir una apasionada declaración de fidelidad a la amada, el terceto final insiste en comparar a la dama con una divinidad, pues, lo mismo que Dios, es capaz de dar la vida y la muerte.

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