Tirar de Lengua

5 febrero, 2012

LA LITERATURA REALISTA DEL SIGLO XIX

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Literatura realista en España

Marco histórico

Los orígenes de la novela en el XIX

Auge de la narrativa en el 68

Concepto de Generación del 68

Galdós

Clarín

Valera

Marco histórico

 Este periodo viene determinado por la revolución de 1868, que añade nuevas inestabilidades al final del siglo. Asistimos, sucesivamente, al gobierno de Amadeo I, a la 1ª República y a la Restauración borbónica; aun así, no se solucionan los problemas del país.

     Sociedad: Dos grupos sociales serán los más influyentes:

-Una Burguesía capitalista, que se afianza; políticamente se vuelve conservadora, sobre todo tras la aparición de los movimientos obreros.

-Surgen los movimientos obreros; Marx publica su Manifiesto comunista en 1848: a España llega en 1872; el P.S.O.E. es fundado por Pablo Iglesias en 1879.

    Filosofía: Varias son las filosofías que se desarrollan en esta época:

-El Positivismo nace como ideología opuesta al Romanticismo. Sólo se admite como verdadero lo descubierto mediante la observación rigurosa y la experimentación; por tanto, se rechaza la especulación pura.

-El Determinismo, según el cual el destino del hombre está marcado por su herencia genética y por la influencia del medio social en el que se desarrolla su vida.

-El Krausismo, que estudia lo específico de cada nacionalidad; rechaza el autoritarismo. Da importancia a la unión del espíritu con la naturaleza. Adquirirá más importancia a inicios del siglo XX.

-El Marxismo, primer movimiento obrero que busca la lucha de clases y la revolución obrera para acabar con el injusto mundo burgués.

 


Los orígenes de la novela en el siglo XIX

    Tradicionalmente se ha tenido a Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber), con La gaviota (1849) como la primera novelista del siglo. Hoy en día se investiga (Zavala) la aparición de la novela por entregas (en la línea del francés Eugène Sue), de gran auge hacia 1830. Wenceslao Ayguals de Izco (María, la hija de un jornalero) es el autor más destacable.
Fernán Caballero entronca con Estébanez Calderón en su forma de ver Andalucía (marco de su obra). Es una defensora del Antiguo Régimen que altera la realidad para defender sus tesis. En su novela abunda el diálogo y los personajes están poco definidos (son personajes-tipo, heredados del costumbrismo). Sus obras más importantes fueron La gaviota,Elia (1849), Clemencia (1852) y La familia de Alvareda (1849). La gaviota es una obra (por primera vez) absolutamente contemporánea (su acción se sitúa en 1848) y realista (hasta donde el Romanticismo lo permitía, según Rodríguez Luis). Está considerada como “prerrealista”.

 


Auge de la narrativa a partir de 1868

     Para Lucien Goldman, la nueva clase social (burguesía) requiere un nuevo tipo de estructura literaria: la novela: racionalización del Universo sobre un individuo, el protagonista.
I.Ferreras distingue tres momentos: Prerrealismo, Realismo y Naturalismo.

-El Prerrealismo: parte de una visión dual de la sociedad, la política y la moral (hay “buenos” y “malos”). Todo queda mediatizado por esta punto de vista. Aparecen frecuentes juicios de valor en la obra. El realismo prescindirá de ello.

-El Realismo es más objetivo y menos ejemplificador. Ofrece una visión más amplia y abierta de la realidad. Se observa un “ansia de totalidad”. Se desprende de la visión dual; desaparecen los personajes paradigmáticos, las lecciones de moral, las “tesis”. Esta novela nacerá a raíz de la revolución del 68 (una vez asimilada), en la década de los 80-90. Recordemos la definición de Stendhal sobre la novela: un espejo que se pasea a lo largo del camino y refleja lo que se encuentra (sea elevado o miserable, moral o inmoral…) Hay un intento de objetividad, de no enjuiciar los hechos.

+Los temas serán muy variados: toda la realidad del momento: política, proletariado, caciquismo, bajos fondos, mundo rural, infidelidad conyugal, vida en los conventos…

+En cuanto a la técnica narrativa, estas obras presentarán descripciones minuciosas; se dedicará especial atención a la ambientación.

El auge del Realismo se produce en Europa antes de 1860 (salvo en rusia -Dostoievski, Tolstoi- que será más tardío): en Francia destacan Henri Beyle, Stendhal (Rojo y negro, 1830; La cartuja de Parma, 1839), H.Balzac (Comedia humana, 85 novelas); G.Flauvert (Madame Bovary, 1857); en Inglaterra, Dickens publica Oliver Twist en 1838 y David Copperfield en 1849. En España, estamos ante otro fenómeno de “frutos tardíos”: debemos esperar a la década de los 70.

-El Naturalismo es un concepto difícil de deslindar del Realismo. Se considera La desheredada (Galdós, 1881) su primera manifestación. Consiste en una visión de los aspectos más sórdidos de la vida; una expresión cruda de la sociedad española. Trata de explicar al hombre por su fisiología y de interpretar el comportamiento humano como producto de aquella (Taine). Es una literatura comprometida y progresista, que frecuentemente choca con los gustos del público (incluso Alarcón o Pereda) y, por consiguiente, de los editores.
El Naturalismo surge con la obra del francés Émile Zola (París, 1840-1902). Zola nos dice que el escritor naturalista no sólo debe observar la realidad (eso ya lo hacen los realistas), sino experimentar. Se trata de una novela escrita con carácter impersonal (el novelista debe desaparecer), con un enfoque determinista (el medio -en una doble vertiente, fuerza de la herencia y medio social- determina a los hombres). Para desarrollar todas estas ideas teóricas, Zola escribe un ciclo de 20, novelas, entre 1871 y 1893, bajo el título de Los Rougon-Macquart. Historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio; intenta Zola plasmar todos los aspectos de la vida y el comportamiento humano. En este ciclo se representan con detalle e incluso con crudeza, diversos “ambientes sociales del París popular (La taberna, El vientre de París), de la vida provinciana (La conquista de Plassans), de la mina (Germinal), del campesinado (El desastre), etc.” (Rdgz. Marín).
Las ideas de Zola son difundidas en españa por la Pardo Bazán (“La cuestión palpitante”) que hace una defensa del escritor francés, si bien se muestra en contra de alguna de sus afirmaciones: no cree en el determinismo y piensa que la pasión o el sentimiento no se rigen por las mismas leyes que “la caída de la piedra”.

    Para concluir, podemos comentar las ideas de W.Pattison, que hace la siguiente clasificación:

  Naturalismo/Realismo

  Jóvenes/Mayores

Progresistas/conservadores

(Galdós y Palacio Valdés escaparían a esta clasificación.)

Arriba

La Generación del 68

      La crítica viene agrupando últimamente a los autores principales de este período dentro de la llamada Generación del 68 (J.I.Ferreras). Sería más preciso, siguiendo a Pattison, dividir dos grupos: los mayores (Alarcón, Pereda, Valera -y Galdós, por edad) y los jóvenes (Pardo Bazán, Clarín, Palacio Valdés -muy distinto- y Blasco Ibáñez). Ideológicamente podríamos decir que Galdós y Palacio Valdés deben intercambiarse en esta clasificación. Las características “generacionales” son:

-Tienen una misma conciencia de clase; similares formas de pensar, ver, entender, razonar… Desde distintas ópticas, todos creen en el progreso y la educación. Podíamos distinguir entre librepensadores y católicos.

-Parten de un dualismo prerrealista y alcanzan la totalización realista. Al final, se verán tentados por el Naturalismo.

-Son fundamentalmente optimistas en sus inicios y, progresivamente, más pesimistas.

-Aspiran a dar cuenta de la sociedad española y explicar y demostrar sus resortes internos.

-Formalmente, el narrador-tipo (bien cronista, bien omnisciente) interfiere en la acción, comenta, moraliza, sugiere al lector lo que debe pensar de los hechos y los personajes.

Nos detendremos en la obra de los tres grandes novelistas del siglo:

 


 Benito Pérez Galdós (1843-1920)

  Nació en Las Palmas de Gran Canaria (1843). Hizo sus estudios de Derecho en Madrid; pronto comenzó a escribir novelas, muchas ambientadas en esta ciudad. Tuvo éxito, aunque con el tiempo fue muy criticado. Murió en 1920. Ideológicamente evoluciona desde el liberalismo progresista hasta posturas cercanas al socialismo.
Obra: Además de 20 obras de teatro, escribió más de un centenar de novelas. Veamos las más importantes:

*Los Episodios Nacionales, 5 series de 10 novelas cada una (la última, 6), en las que intenta ofrecer una visión novelada de la Historia de España en el siglo XIX. Es una obra documentada y objetiva, en la que sabe unir lo individual (novelesco) y lo social (histórico).

*Las primeras novelas aún no consiguen la perfección; son obras de tesis: se parte de una idea prefijada que hay que demostar. Están dentro de un estilo prerrealista. DestacaDoña Perfecta.

*A partir de 1880 comienza la publicación de las “Novelas españolas contemporáneas”, 24 obras en las que Galdós alcanza la plenitud. Destacan Fortunata y Jacinta (1886-87), su obra más lograda, Miau (1888), Nazarín (1895) y Misericordia (1897).

    El estilo de Galdós es claramente realista; realiza unos profundos estudios sicológicos y sociales. Sus novelas están perfectamente documentadas, pero su estilo, espontáneo y vivo, no se pierde nunca. Algunos le criticaron su descuido estilístico. Pese a esto, su fama va en aumento; junto con Cervantes y su coetáneo Clarín está considerado uno de los mejores novelistas de nuestra literatura.

 



 

Leopoldo Alas, Clarín (1952-1901)

      Clarín, al igual que Galdós, escribe desde una facción de la burguesía, pero contra las aberraciones de la burguesía, Aparte de una serie de cuentosy de la novela, Su único hijo (1890), Clarín es, sobre todo, el autor de La Regenta (1884), sólo comparable en profundidad, complejidad e intención a las mejores obras de su amigo Galdós.
Clarín concluye La Regenta a los 34 años de edad, con el convencimiento, según sus palabras, de haber conseguido “una obra de arte”. La historia es conocida: En Vetusta (nombre bajo el que se esconde Oviedo) vive don Fermín de Pas, que abre la novela recorriendo con su catalejo los pormenores de la ciudad. Joven, apuesto y ambicioso, de Pas es el magistral de la Catedral, con aspiraciones más altas. Al iniciarse la obra, don Fermín recibe un encargo muy especial: debe convertirse en confesor de doña Ana Ozores, mujer del antiguo regente de la Audiencia, conocida, por ello, como la Regenta. Entre ellos se establecen relaciones de amor-amistad, plagadas de matices. El triángulo lo completa Álvaro Mesía, donjuán de Vetusta, que desea conquistar a la Regenta, única mujer virtuosa que aún no se ha rendido a sus pies. Para ello contará con la ayuda de todo el pueblo, que desea ver caer a doña Ana.
La obra se divide en dos partes fundamentales: los 15 primeros capítulos son primordialmente descriptivos: conocemos, a través de las opiniones del narrador omnisciente, la ciudad y sus habitantes, uno a uno. Entramos en la compleja psicología de los personajes principales: Fermín se mueve entre la obediencia a su madre (con un no superado complejo de Edipo), la ambición eclesiástica, el amor a Ana y el temor al qué dirán. Doña Ana es fiel esposa, ciudadana ejemplar, religiosa, enamoradiza; se siente atraída por Álvaro y Fermín, aunque, generalmente, se niega a reconocerlo. Quizás el más claro de los personajes principales es Álvaro, menos matizado, menos complejo.
Los quince capítulos finales son más narrativos. Prima ahora el desarrollo de los acontecimientos: D.Álvaro consigue sus propósitos; don Víctor, el Regente, muere tras un duelo con Álvaro; Ana es abandonada por todos, menos por Frígilis, incansable amigo de su esposo. El final es desolador. Doña Ana queda en el suelo de la catedral, despreciada por todos, incluso por Celedonio “el acólito afeminado, alto y escuálido”, que, al ver desmayada a la Regenta siente el deseo miserable de besarla en los labios. Ana se despierta; “había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo”.
Si el Naturalismo se destaca por el análisis psicológico de los personajes, no cabe duda de que Ana Ozores es una personalidad compleja y contradictoria que ha sido reflejada a la perfección por el autor.
 La Regenta ha sido denominada “novela de la frustración”, por la sensación de fracaso vital que deja en los lectores (Rodríguez Marín); otros han hablado de la novela de todo un pueblo, Vetusta; todos los estamentos sociales quedan reflejados.
Si la historia (compleja, matizada, bien construida) es uno de los mayores logros de la obra, no debemos olvidar el estilo de Clarín: Alas busca siempre la palabra precisa, la frase adecuada y perfecta; pocas expresiones sobran en esta obra medida y pensada, cumbre del Naturalismo español.

 


 Juan Valera (1824-1905)

     Juan Valera nació en Córdoba. Era de familia ilustre y eso le permitió obtener una buena educación. Fue diplomático en diversos países europeos y americanos. Lázaro Carreter lo define como “un hombre de mundo, refinado, epicúreo y enemigo de excesos. Ideológicamente, fue un liberal moderado, tolerante y elegantemente escéptico en cuanto a lo religioso”.
Fue antes crítico que escritor. No publicó hasta los 50 años. Ha sido considerado como el máximo representante del arte por el arte (Montesinos). Su realismo es moderado: rechaza, por un lado, los excesos fantasiosos o sentimentales de la novelística romántica; sus obras poseen una ambientación precisa y los personajes son verosímiles. Pero, por otra parte, elimina los aspectos más desagradables de la realidad: Podemos hablar, pues, de cierto toque esteticista, idealizador. No es extraño que declarase que, si la realidad es desagradable, el escritor debe “mentir para consuelo” de sus lectores.
Sus mejores hallazgos, en cuanto al contenido de sus obras, reside en los análisis psicológicos que realiza de sus personajes, sobre todo de los femeninos.
Se mostró contario a las novelas de tesis, aunque en sus obras se puede apreciar la tendencia a demostrar una de ellas: en el conflicto entre el deseo y los impulsos humanos frente a los convencionalismos (sobre todo religiosos), vencen siempre los primeros: la vida, la pasión se anteponen al pseudomisticismo (Pepita Jiménez) y la mojigatería (Juanita la Larga).
En cuanto al estilo, la crítica coincide afirmar que el suyo es el más cuidado de entre todos los escritores realistas (debemos exceptuar a Clarín). Busca la sencillez; se decanta por la selección. De ahí los importantes aciertos estilísticos que apreciamos en sus obras.

 PEPITA JIMÉNEZ

    La mejor obra de Valera es, sin duda, Pepita Jiménez (1874). Su originalidad reside, en primer lugar, en el tono epistolar inicial (con un epílogo de narración directa). Los puntos de vista se entrecruzan; la estructura está muy bien cuidada.
La obra está escrita en tres partes: “Cartas de mi sobrino”, “Paralipómenos” y “Epílogo: cartas de mi hermano”.
El autor nos presenta la obra como si fuese un manuscrito que él encontró entre los papeles de un deán de una catedral andaluza. Nos explica que cambiará los nombres de los protagonistas, algunos aún vivos. Esta técnica (llamada “del manuscrito encontrado”) tiene su origen en El Quijote: el autor, para dar verosimilitud a su obra, dice no ser el inventor de la misma, sino que la encontró ya escrita. Así, la trama adquiere visos de ser auténtica.
La obra posee multitud de puntos de vista; se consigue así crear un relato rico y variado; al principio, sólo conocemos lo que el protagonista desea, pero poco a poco (en las dos últimas partes) se nos completa la visión de los hechos, aclarando ciertas “lagunas” que, por verosimilitud, no podían ser cubiertas en la parte epistolar.
A partir de la segunda parte, domina la omnisciencia de Valera, que selecciona los acontecimientos y maneja a la perfección su mundo creado.

18 diciembre, 2011

Luis de Góngora y Argote

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Luis de Góngora y Argote

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Enlaces externos

Power point de clase

LUIS DE GÓNGORA. Por Rocio y Abigail 2010

Luis de Góngora. Realizado por Jenny, Nuria y Lúa 2011.

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17 diciembre, 2011

La más bella niña de nuestro lugar

Filed under: Uncategorized — la profe, Nico @ 17:33

La más bella niña.

La más bella niña

de nuestro lugar,

hoy viuda y sola

y ayer por casar,

viendo que sus ojos

a la guerra van,

a su madre dice,

que escucha su mal:

Dejadme llorar 


Orillas del mar.  Pues me distes, madre,

en tan tierna edad

tan corto el placer,

tan largo el pesar,

y me cautivastes

de quien hoy se va

y lleva las llaves

de mi libertad,

Dejadme llorar 

Orillas del mar. 

 

En llorar conviertan

mis ojos, de hoy más,

el sabroso oficio

del dulce mirar,

pues que no se pueden

mejor ocupar,

yéndose a la guerra

quien era mi paz,

Dejadme llorar

Orillas del mar.

No me pongáis freno

ni queráis culpar,

Que lo uno es justo,

lo otro por demás.

Si me queréis bien,

no me hagáis mal;

harto peor fuera

morir y callar,

Dejadme llorar 

Orillas del mar. 

 

Dulce madre mía,

¿Quién no llorará,

aunque tenga el pecho

como un pedernal,

y no dará voces

viendo marchitar

los más verdes años

de mi mocedad?

Dejadme llorar

Orillas del mar.

Váyanse las noches,

pues ido se han

los ojos que hacían

los míos velar;

váyanse, y no vean

tanta soledad,

después que en mi lecho

sobra la mitad.

Dejadme llorar 

Orillas del mar.

Comentario

AUTOR
El autor de este poema es Luis de Góngora y Argote, importante autor del barroco español, nacido en Córdoba el 11 de julio de 1561, y fallecido el 23 de mayo de 1627 a la edad de 54 años. Nació en el seno de una ilustre familia y estudio en la Universidad de Salamanca. Recibió órdenes religiosas. Tuvo un pequeño cargo eclesiástico, echo que le permitió viajar por España con frecuencia. Luego se estableció en Madrid, donde pasara su vida. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la religión ni el amor, ocupan un lugar importante en su vida o en su poesía. Parece que le domina un solo sentimiento, el de la belleza. La poesía de Góngora está caracterizada por el carácter burlesco que le da a sus obras.

TEMA
Una bella joven, recién casada, se queda sola a causa de la marcha de su marido a la guerra.
Se desahoga con su madre, su confidente, diciéndole que la deje llorar por lo poco que le ha durado la compañía de su esposo, quien ella dice que se ha llevado las llaves de su libertad.

MÉTRICA

Se trata de un romancillo, es un poema compuesto por versos hexasílabos, de arte menor, que se agrupan en estrofas de ocho versos, al final de cada una se repite un estribillo formado por un pareado, con rima consonante, mientras que la rima de las estrofas es asonante en los versos pares dejando libres los impares.

ESTRUCTURA
Este romancillo se divide en dos partes:
1ª parte  (1-8) – Presentación de la joven que se desahoga con su madre por a partida de su marido a la guerra, después de ser recién casados, cosa que significaba que también se llevó con él las “llaves de su libertad”. Esta primera parte esta escrita en tercera persona.
2ª  parte (11-60) – En esta segunda parte se encuentran las lamentaciones en primera persona de la joven, haciendo referencia s u casamiento en una edad muy temprana, y las peticiones a su madre de que la deje llorar por haberse quedado sola siendo tan joven.

CONTEXTUALIZACIÓN

Romancillo-letrilla de 1580, obra maestra de la serie de romances líricos del autor. El tono y los versos populares de la lírica tradicional se infiltran en este poema reelaborados  con mayor complejidad y extensión.

El  poema entronca con la lírica tradicional de la Edad Media. Al igual que en  las jarchas y las cantigas de amigo, el tema es el lamento de una mujer por la ausencia del amado. También en  ellas otra mujer hace el papel de confidente, como en este caso sucede con la madre, interlocutora del lamento de la muchacha. (Ver http://nomesjoana.wordpress.com/2011/03/04/ondas-do-mar-de-vigo-martin-codax/)

ESTILO

Nos hallamos lejos de la complejidad estilística de las composiciones cultas de Góngora, existe no obstante,  una mayor elaboración que en la lírica tradicional anterior al siglo XVII.

Vídeo

LETRILLA, ANDEME YO CALIENTE…

Filed under: Luis de góngora,Uncategorized — la profe, Nico @ 16:52

Luis de Góngora: Ándeme yo caliente y ríase la gente.

Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días 5
mantequillas y pan tierno;
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,(1)
y ríase la gente.
Coma en dorada vajilla 10
el Príncipe mil cuidados,
como píldoras dorados;(2)
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla(3)
que en el asador reviente, 15
y ríase la gente.
Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas, 20
y quien las dulces patrañas
del Rey que rabió me cuente,(4)
y ríase la gente.
Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles,(5) 25
yo conchas y caracoles

entre la menuda arena,
escuchando a Filomena (6)
sobre el chopo de la fuente,
y ríase la gente. 30
Pase a medianoche el mar
y arda en amorosa llama
Leandro por ver su dama,(7)
que yo más quiero pasar
del golfo de mi lagar 35
la blanca o roja corriente,(8)
y ríase la gente.
Pues Amor es tan cruel
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada, 40
do se juntan ella y él,(9)

sea mi Tisbe un pastel
y la espada sea mi diente,
y ríase la gente.

ACLARACIONES SOBRE VOCABULARIO (vienen incluidas en el propio examen).
1. naranjada: mermelada de naranja.
2. Las mil preocupaciones (cuidados) del príncipe, no tendrán solución
(como píldoras dorados) por comer con vajilla dorada.
3. quiero más: prefiero.
4. Por las patrañas o cuento del Rey que rabió se entiende cualquier cuento antiguo o de tradición oral.
5. Nuevos continentes o países, para comerciar y amasar fortunas.
6. Filomena: el ruiseñor.

7. Leandro pasaba cada noche a nado el estrecho de Dardanelos para encontrarse a su amada Hero, hasta que una noche muere ahogado y ella se suicida tirándose al mar también. Góngora se burla de estos desgraciados amantes y de los que vienen a continuación.

8. Tragarme el vino blanco o tinto.
9. Las ropas ensangrentadas de Píramo hacen suponer a Tisbe que ha muerto, por lo que se suicida clavándose una espada, en la que también se ensarta él cuando la ve.Por eso la espada es el lecho conyugal (tálamo) de los amantes. Góngora se burla de ello en la conclusión del poema.

 

 

COMENTARIO

En esta letrilla, podríamos decir que lo que Góngora lleva a cabo es, en definitiva, una versión satírica del tópico del Beatus ille, sirviéndose para ello de un motivo tradicional, del cual provienen los versos que encabezan la composición: “Ándeme yo caliente/ y ríase la gente“.

En efecto, el contenido fundamental del poema, no es otro que una deformación burlesca de aquellos motivos con los cuales solía desarrollarse convencionalmente ese tópico clásico cuya fuente última suele ser Horacio y su poema del mismo título, Beatus ille, que había versionado fray Luis de León en su celebérrimo poema “Oda a la vida retirada”.
Ahora bien, lo que Horacio elegantemente expone en su ÉpodoII “Beatus ille qui procul negotiis…“, es una exaltación del ideal epicúreo (lindante con el estoicismo) de la sobriedad y la austeridad de una vida sencilla alejada de todo afán o preocupación.
Tan nobles ideales, en la irreverente letrilla de Góngora dan paso a un desenfadado canto hedonista que debemos poner en relación con los contrastes del barroco. Frente a la reflexión pesimista sobre la vida, un vitalismo burlón, aunque también nihilista, como el que le da tono a este poema.
Góngora es universalmente conocido por ese elaborado arte cubierto con la etiqueta de culteranismo, pero no es menos cierto que posee otra faceta: la de cultivador y revitalizador de la poesía tradicional. Tuvo un papel destacado en la revitalización del romance que se llevó a cabo en el barroco. También participó en la renovación del villancico y la letrilla.
Hasta que llegó a sus manos, esta forma métrica había sido un género menor limitado a temas religiosos o rústicos y vulgares. Góngora empezó a cultivar la letrilla en 1581 y la convirtió en un vehículo idóneo para expresar la sátira burlesca

. Observemos en el poema que comentamos, cómo Góngora funde elementos tradicionales y cultos, aunando ambos para redoblar su intención burlesca. Parte, como hiciera en otras letrillas, de un refrán, pero a lo largo del poema la chispa humorística salta por la colisión entre elementos populares y alusiones más o menos zafias y grotescas a referentes mitológicos. El propio tema elegido es culto y Góngora lo pasa por el filtro de la poesía tradicional, lo que en sí mismo es uan propuesta provocadora.
Recordemos que la letrilla, básicamente, no era otra cosa que un villancico de tono satírico. El villancico era una forma estrófica derivada del zéjel, que había sido inventado en el siglo X por el poeta hispanomusulmán Mucáddamben Muafa.
La estructura métrica común a todos ellos, reducida a su esencia, consiste en concebir el poema como formado por un estribillo y un píe. En el pie es donde están la mudanza, la vuelta y la repetición del propio estribillo.
Originalmente, todo ello estaba pensado para el canto y el baile. El solista cantaba la mudanza y el verso de vuelta.El coro, tras el verso de vuelta, intervenía cantando el estribillo, entero o en parte, según los casos. La diferencia entre el zéjel y el villancico viene marcada, esencialmente por la diferente extensión de cada una de las partes.

Pero, como decimos, la letrilla, básicamente, no es más que una variante satírica del villancico. En el caso del poema que nos ocupa, la mudanza la forma una sextilla, seis versos octosílabos, cuya rima, consonante, debe seguir ciertas pautas: todos los versos deben tener rima, no pueden rimar más de dos seguidos y los dos últimos no pueden formar pareado. Teniendo todo esto en cuenta, esta es la disposición métrica de la letrilla de Góngora:

Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
(Estribillo)

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno, (Cuatro versos de mudanza)

y las mañanas de invierno (Enlace)
naranjada y aguardiente, (Vuelta)
y ríase la gente, (Estribillo)

En cuanto al contenido, lo singular de la letrilla es precisamente la conjunción entre lo tradicional y lo culto. El poeta toma un refrán popular y a partir de él desarrolla el poema de forma jocosa deformando un tópico de la literatura culta.
La estructura del poema se organiza en torno a los diversos motivos de este tópico, el Beatus ille, que el poeta satiriza. De manera que, tras el estribillo inicial, el primer apartado (versos 3 a 16) tienen como núcleo significativo el desprecio burlón del poder y del lujo. El poeta desprecia la pompa del poder y prefiere una vida humilde, apegada a los placeres sencillos.
En el segundo apartado se podrían integrar las dos siguientes series (versos 16 a 30), si e

ntendemos también que la segunda, se antepone a la primera y la complementa. Prefiere estar entretenido ya salvo de los rigores del clima, y renuncia desdeñosamente a la ambición, el enriquecimiento o las grandes empresas en general.
En el tercer apartado, la dos últimas series (vv.31 a 44), ridiculiza el amor y lo cambia por los placeres de la mesa.
En cuanto al estilo, evidentemente estamos muy lejos de la poesía hiperculta que Góngora, como sabemos, llevó a extremos insuperables.
La letrilla destaca por la sencillez expresiva. Merece la pena destacarse en el apartado léxico, la presencia en el poema de palabras como “morcilla, mantequilla, bellotas, castañas”, etc. Es el resultado lógico de elevar a ideal de vida esa dorada medicocridad de lo cotidiano.
Sobresale tambiénen el poema el uso de la metonimia, pues el poeta se sirve de ella a lo largo de todo el poema para ir acentuando el contraste entre las dos actitudes ante la vida que contrapone.”Morcilla, mantequilla, bellotas, castañas” y otros elementos similares, concretan así el atractivo contenido del modo de vida que resulta mejor valorado en la letrilla.

Como ya señalaran Dámaso Alonso y Robert Jammes, el contraste entre los valores ideales de la sociedad y el mu
ndo real marca todas las letrillas de Góngora y esta es un buen ejemplo pues está articulada en torno a él.
La letrilla recoge perfectamente el espíritu de la poesía tradicional, revitalizado, como decimos. El empleo de giros y expresiones del lenguaje coloquial es otra muestra de ello. Así lo vemos en diversos momentos como en la alusión a “el Rey que rabió” o “muy en hora buena””.
En cuanto a las metáforas, estamos lejos del esplendor metafórico del Góngora característico en poemas de registro culto. Hay pocas metáforas y forman parte del apartato humorístico del poema. Así “el golfo” de su lagar, del cual mana el vino o la burlona equiparación del tálamo de los enamorados a la espada y, por supuesto, la hilarante transformación del pastel en Tisbe.
Podría añadirse la graciosa personificación según la cual gobiernan sus días “mantequillas y pan tierno”.
En definitiva, es un estilo en el que domina la sencillez y el gracejo, igual que en otros aspectos del texto, con lo cual se integra perfectamente en la tradición poética que pretende recrear.
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VÍDEO


 

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16 diciembre, 2011

Amarrado al duro banco / de una galera turquesa

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“Amarrado al duro banco”, de Luis de Góngora

El protagonista de este romance es un cautivo español que añora la patria desde su prisión en un barco turco

AMARRADO AL DURO BANCO                             

Amarrado al duro banco
de una galera turquesca (1),
ambas manos en el remo
y ambos ojos en la tierra,
un forzado (2) de Dragut (3)
en la playa (4) de Marbella
se quejaba al ronco son
del remo y de la cadena:
«Oh sagrado mar de España,
famosa playa serena,
teatro donde se han hecho
cien mil navales tragedias:
pues eres tú el mismo mar
que con tus crecientes besas
las murallas de mi patria,
coronadas y soberbias,
tráeme nuevas de mi esposa,
y dime si han sido ciertas
las lágrimas y suspiros
que me dice por sus letras;
porque si es verdad que llora
mi cautiverio en tu arena,
bien puedes al mar del Sur (5)
vencer en lucientes perlas.
Dame ya, sagrado mar,
a mis demandas respuesta,
que bien puedes, si es verdad
que las aguas tienen lengua;
pero, pues no me respondes,
sin duda alguna que es muerta,

aunque no lo debe ser,
pues que vivo yo en su ausencia.

Pues he vivido diez años
sin libertad y sin ella,
siempre al remo condenado,
a nadie matarán penas».
En esto se descubrieron

de la Religión (6) seis velas,
y el cómitre (7) mandó usar
al forzado de su fuerza.

1 turquesca: turca.
2 forzado: condenado a remar.
3 Dragut: pirata turco.
4 playa: franja costera de mar.
5 mar del Sur: océano Pacífico.
6 Religión: Orden de Malta.

Comentario poema “Amarrado Al Duro Banco”.

Este poema pertenece al autor barroco Luís de Góngora, que es considerado uno de los máximos representantes de esta época. En este romance de Góngora se manifiesta el desengaño y el pesimismo propio de la época, pero esta vez lo pone en boca de un prisionero condenado a remar en una galera turca. Además se une el hecho de que están en el Mediterráneo, delante de las playas de Marbella, donde tantas victorias ha tenido la armada española, y que ahora él se ve sometido a la prisión de los turcos.

Se trata de un poema de versos octosílabos, donde riman los pares con rima asonante y los impares tienen rima libre. A este tipo de composición se le conoce como romance.

Góngora nos explica la queja de un prisionero en una galera que desea saber sobre su esposa.

Podemos dividir el poema en tres partes.

La primera parte (versos1-8) se expone la situación del prisionero y sitúa el escenario donde se van a desarrollar los acontecimientos, playa de Marbella. Este prisionero es un forzado de Dragut, famoso pirata turco del siglo XVI, sucesor de Barbarroja. Y se queja de su situación al mismo ritmo que el sonido que hacen los remos.

Ahora el autor elige la voz del galeote para exaltar sus sentimientos. En estos cuatro versos, el galeote se dirige, mediante una exclamación, al mar de España, lugar donde se han producido numerosas batallas navales.

Segunda parte (versos 9-36) es  la parte más extensa. El autor elige la voz del galeote para exaltar sus sentimientos, ya que aquí es donde el prisionero muestra todo su pesar. Se dirige, mediante una exclamación al mar de España lugar donde se han producido numerosas  batallas navales. Se utiliza la primera persona para marcar el dramatismo de la situación. El prisionero se dirige al mar, creando así una personificación “pues eres tú el mismo mar que con tus crecientes besas”, encontramos una metáfora del mar como “teatro donde se han hecho cien mil navales tragedias!”, también vemos como hace referencia a las murallas de su patria “coronadas y soberbias.   El prisionero echa de menos a su esposa y le exige al mar que le de noticias de ella: “Tráeme nuevas de mi esposa”,  se lamenta por no saber nada de ella y cree “sin duda alguna que es muerta”. El lamento es muy profundo y la pena inmensa porque, como él mismo protagonista nos confiesa, “ ha vivido diez años sin libertad y sin ella”.
La tercera parte (versos 37-40). El narrador vuelve a tomar la palabra, es un fragmento narrativo donde se nos describe la dura condición del prisionero condenado a galeras. Se nos advierte de la llegada de las naves cristianas a través de la metonimia de “seis velas” y la orden de remar más fuerte y rápido que le dictamina el cómitre, persona encargada de las maniobras y castigo de los forzados.

Conclusión

En conclusión, Luis de Góngora manifiesta a través de este poema el deseo de un condenado a galeras por conseguir nuevas de su amada y también la libertad. Como interlocutor secundario vemos el papel pasivo que hace el mar de España, al cual se dirige el galeote al predicar sus lamentaciones.
Góngora utiliza adjetivos como “duro banco”, “sagrado mar”,”navales tragedias” y sustantivos como “mar” “patria “murallas”, porque el autor se está refiriendo a una realidad concreta, es decir, la situación del prisionero que se queja de su vida y de su destino.

 

 

 

 

14 diciembre, 2011

Érase un hombre a una nariz pegado.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:59

“Érase un hombre a una nariz pegado”

 

Érase un hombre a una nariz pegado, A

érase una nariz superlativa, B

érase una nariz sayón y escriba, B

érase un peje espada muy barbado. A

 

Era un reloj de sol mal encarado, A

érase una alquitara pensativa, B

érase un elefante boca arriba, B

era Ovidio Nasón más narizado. A

 

Érase un espolón de una galera, C

érase una pirámide de Egipto, D

las doce Tribus de narices era. C

 

Érase un naricísimo infinito, D

muchísimo nariz, nariz tan fiera C

que en la cara de Anás fuera delito. D

Comentario de texto

Cada verso es una unidad independiente de la que le precede y le sigue, excepto los versos 13 y 14.

En cada verso, Quevedo instalado un objeto distinto, relacionado con el objeto central mediante una metáfora.

El tema tratado, por medio de metáforas, se somete a rápidas y múltiples transformaciones.

Buena parte del soneto está montado sobre dos bases, cambiando de sentido según se mire. Los versos giran sobre lo sutil de una palabra o expresión disémicas:

La nariz sayón (v.3) es el primer caso de doble sentido.

    • La nariz se convierte en una saya grande; y por tanto, en un objeto de gran tamaño que baja acampanadamente hacia el suelo.
    • Alude también al mundo judaico
    • Un tercer sentido, es el de feroz y rebelde (pues tiene de sayón la rebeldía había escrito en un soneto contra Góngora.

El segundo sustantivo: escriba comporta otras dos notas alusivas

    • Evocar la actitud inclinada del que escribe, reiterando el carácter descendente de la nariz, como en la verso 6
    • Apunta al judaísmo como en los versos 11 y 14 (doctor e intérprete de la ley entre los hebreos).

Todas estas insinuaciones han cabido en un verso, en dos palabras, sobre las que Quevedo ha acumulado todo su formidable sentido del idioma

En el verso 4 hay un primer equívoco con peje que juega con sus dos sentidos:

Pez

Hombre astuto

El verso puede correr, pues, por dos caminos.

    • El sentido inmediato es el siguiente “aquel peje, de barba y espada poseía una gigantesca nariz que le hacía semejante a un pez espada”
    • pero la intención de Quevedo es que entrásemos por una segunda vía “aquella nariz era como un pez espada dotado de grandes aletas anteriores o barabas, en suma: “una larga nariz por cuyos salen abundantes mechones de pelos”.

El efecto cómico gira, pues, sobre la dilogía de barbado, que se dice a la vez de “quien tiene barabas en el rostro” y del “pez dotados de aletas o cartílagos llamados barabas”

El verso 5 está también lleno sugerencias. La alusión al reloj de sol evoca enseguida a la nariz hiperbólica mal encarado alude a la vez a dos o quizá tres significados:

  • “mal orientado”, es decir desviado
  • “no enfrentado al sol” y por tanto sombrío.
  • “de mala cara”

Aquel individuo, pues, parecía un reloj de sol, cuya aguja (de larga nariz) seguía una dirección anómala, y era al vez, sombrío y de mala catadura

El verso 7, bajo su transparencia oculta una doble alusión:

    • “Un elefante boca arriba” sugiere inmediatamente algo descomunal, como una tremenda y descompuesta masa. El poder hiperbólico de Quevedo quedaría suficientemente demostrado, no la sutileza conceptual, ya que tal hipérbole resulta poco ajustada .
    • Pero el ajuste se realiza cuando arrancamos “boca arriba” su segundo sentido: no sólo significa “con las patas por alto” sino “arriba por encima de la boca“.

Ya está claro el problemático verso que significa a la vez:

    • La nariz era tan monstruosa como un elefante boca arriba.
    • Aquel individuo por encima de la boca era un elefante, porque su nariz era tan grande como una trompa.

En el verso 14 aquella nariz hubiera sido demasiado grande hasta para Anás, es decir, de un judío; pero un judío muy peculiar cuyo nombre se puede explicar por una caprichosa etimología: A -nás, que significa sin nariz. Es decir, que tan descomunal era el apéndice, que hubiese resultado excesivo hasta en el rostro de un riguroso chato.

 

Madre yo al oro me humillo.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:26

Poderoso caballero
es don Dinero.

Madre, yo al oro me humillo;
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado,
de continuo anda amarillo;
que pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,

poderoso caballero

es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España,
y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
es hermoso, aunque sea fiero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Es galán y es como un oro,
tiene quebrado el color,
persona de gran valor,
tan cristiano como moro.
Pues que da y quita el decoro
y quebranta cualquier fuero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Son sus padres principales,
y es de noble descendiente,
porque en las venas de Oriente
todas las sangres son reales;
y pues es quien hace iguales
al duque y al ganadero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Mas ¿a quién no maravilla
ver en su gloria sin tasa
que es lo menos de su casa
doña Blanca de Castilla?
Pero, pues da al bajo silla
y al cobarde hace guerrero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Sus escudos de armas nobles
son siempre tan principales,
que sin sus escudos reales
no hay escudos de armas dobles;
y pues a los mismos robles
da codicia su minero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Por importar en los tratos
y dar tan buenos consejos,
en las casas de los viejos
gatos le guardan de gatos.
Y pues él rompe recatos
y ablanda al juez más severo,
poderoso caballero
es don Dinero.

Y es tanta su majestad
(aunque son sus duelos hartos),
que con haberle hecho cuartos,
no pierde su autoridad;
pero, pues da calidad
al noble y al pordiosero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Nunca vi damas ingratas
a su gusto y afición;
que a las caras de un doblón
hacen sus caras baratas;
y pues hace las bravatas
desde una bolsa de cuero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(¡mirad si es harto sagaz!)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra.
Y pues al pobre le entierra
y hace propio al forastero,
poderoso caballero
es don Dinero.

.

.

Poderoso caballero es Don Dinero

A continuación, un breve análisis personal de la célebre letrilla de Francisco de Quevedo, siguiendo un orden progresivo para captar las connotaciones e insinuaciones que nos quiere transmitir el conceptismo del autor.

Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Quevedo hace una deificación o santificación del dinero, al que se tiene que humillar, como si se tratara de un rey o un dios. Supone una humillación social ante lo máximo y omnipotente. Para Quevedo, el hacer dinero “amarillo” se convierte en una enfermedad.

Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Tras el descubrimiento del nuevo continente y su posterior colonización y explotación, América se convirtió en el principal origen de los metales preciosos. El dinero tiene un origen exterior pero se gasta en España, principalmente en las campañas militares europeas quela Monarquíadirigía contra los turcos, los protestantes y los enemigos de los Habsburgo.

Quevedo nos comenta que viene a morir en España, en el sentido de que realmente los que mueren son los soldados de los Tercios, debido a estos compromisos.

Los Tercios, creados por Gonzalo de Córdoba, “el Gran Capitán”, en la primera mitad del siglo XVI, siguieron siendo en tiempos de Quevedo y hasta Rocroi, el ejército profesional de élite, dominador táctico-militar de los campos de batalla en toda Europa.

Aunque se ha creído que las riquezas de Las Indias se acumulaban en Sevilla, en la simbólica Torre del Oro, lo cierto es que Quevedo lo desmiente al decir que el dinero en realidad dónde se entierra es en Génova.La Monarquíaestaba en deuda con numerosos banqueros genoveses, como los Spínola, los Centurione, los Strata, los Pallavicino, los Pichinotti y los Balbi. Ya desde Carlos I, el Imperio se encontró en permanente endeudamiento con estas familias de banqueros extranjeros.

Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

En esta estrofa, Quevedo nos indica la importancia del dinero. Quién lo posee, se hace importante e incluso posibilita la limpieza de sangre y una pureza de linaje. Con el juego de palabras “En las venas de Oriente, todas las sangres son reales”, que nos recuerda el lujo asiático, Quevedo piensa que en la sociedad en la que vive, el dinero limpia la sangre de la procedencia conversa mora o judía, que podía resultar muy perjudicial o antisocial para el ascenso en las estructuras de poder dela España de aquella época.

¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

En esta estrofa Quevedo se refiere al dinero como un elemento mágico. Blanca es lo puro. Sin embargo, en esa España, lo aparentemente o socialmente lleno de pureza tiene un fondo de suciedad. Pero el dinero limpia el honor y purifica la deshonra. Para el autor, el dinero lo puede comprar todo, hasta la virginidad perdida de la mujer.

Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Aquí para Quevedo, el dinero tiene la función de permitir el ascenso social, pues puede dotar de autoridad a quién no se lo merece, por razón de formación o por status para ello. En Castilla durante la primera mitad del siglo XVII, dos tercios de la población pertenecían a las clases privilegiadas, nobleza y clero. Algunos hidalgos que marcharon a América, regresaron con una autoridad artificial que procedía de la acumulación de riquezas durante su etapa vivida en las colonias.

Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

La última estrofa la podemos relacionar con un episodio de la vida del propio Quevedo, en su periodo de destierro tras la Conjurade Venecia. Concretamente cuando escribe “(el dinero/poder) al natural destierra”, porque las intrigas y traiciones en Italia hicieron de Quevedo un hombre desengañado, resentido y malicioso frente a la política. A los destinatarios de esta letrilla, sus lectores, Quevedo nos avisa diciendo que el dinero incluso “hace propio al forastero”.

Reflexión

Poderoso caballero es Don Dinero es un poema que nos hace observar la realidad social y política en la época correspondiente al Siglo de Oro, desde una óptica más cercana a cómo lo harían documentos legales o historiográficos. Principalmente porque Quevedo nos quiere transmitir el peligro del orden creado por el dinero, utilizando el género de la poesía con fina ironía y sarcasmo.

Es una letrilla que esconde una sagaz desilusión por el fracaso de sus actividades de espionaje político en Italia al servicio de Don Pedro Téllez Girón, Duque de Osuna.   Y también se muestra crítico y burlesco con el rumbo que tomaba un Imperio en decadencia cuya sociedad, lejos de reaccionar, quedaba atrapada por unos reyes poco competentes y por los fracasos estratégicos de los validos.

Esta letrilla incluye un pensamiento propio y muy crítico, que comparto plenamente porque lo que refleja Quevedo se sigue dando a grandes rasgos en la actualidad.

El hombre se deshumaniza al crear un dios monetario, al que reverencia todo el sistema. El problema se presenta como una tragedia porque sin el dinero, no se es nadie. Sin embargo, el dinero no puede crear lo verdaderamente importante ni la felicidad ni la amistad, valores que no tienen precio. Por el contrario, lo que genera es codicia, avaricia, envidia y deseos de poder, ánimos que Quevedo por desgracia conocía bien por su trayectoria como escritor, por sus experiencias políticas y sus años de cárcel y destierro.

Quevedo fue un intelectual estrechamente relacionado con el poder. Del cual se pudo burlar sarcásticamente en numerosas ocasiones dejando por escrito estos y otros versos, bien porque se lo podía permitir,  o bien por la tolerancia del Rey hacia él por su reconocimiento social.

Sabía que la política giraba en torno a Don Dinero. En otras palabras, conocía perfectamente que el poder político estaba basado en el dinero y que el dinero daba poder.

A mi juicio, el dinero no es sólo la única fuente del poder político. También lo son la fuerza, el saber y el carisma. La fuerza porque puede imponer, castigar y vencer. El saber porque permite conocer y adentrarse en el funcionamiento de las cosas.

De ahí que no haya estado nunca al alcance de cualquiera a través de la historia dela Humanidad. Elque tiene acceso al saber, a la ciencia, tiene por tanto un poder sobre quién no sabe o no puede investigar. Es un factor del poder que una vez dado resulta irrecuperable. También el carisma como fuente de poder, en tanto que se trata de una capacidad que tienen ciertas personas para fascinar, como una gracia, talento o virtud que hace que unos pocos, los líderes, sean seguidos por muchos, a veces de forma incondicional.

El que permite la dinámica entre estos factores es el dinero, como escribe Quevedo, porque “hace todo cuanto quiero”.

Es decir, el dinero es una fuente de poder ya que puede darlo, prometerlo o quitarlo tanto por actos lícitos como ilícitos, y es el más determinante porque no delata su procedencia. El dinero es tan fundamental para el poder porque es capaz de comprar la fuerza y también porque puede hacer posible el acceso al conocimiento o a su ocultamiento.

Por último, el dinero también puede hacerse con el carisma, como fuente de poder. Aunque entiendo que el carisma es algo innato e intransferible, sí se puede obtener una buena imagen pública y mediática, como recuerda Quevedo “a quién le trae al lado, es hermoso, aunque sea fiero”.

La honra simulada o la pureza artificial de “Doña Blanca de Castilla”, pueden funcionar bien en apariencia durante un periodo concreto y limitado en el tiempo. Pero lo que no es auténtico, porque es sucio, termina desvelándose. Por eso los gobernantes suben y caen del poder constantemente, de ahí la periodicidad de los mandatos y la sucesión de los políticos, especialmente en los sistemas democráticos actuales.

En definitiva, nada nuevo bajo el Sol. Con Quevedo y esta letrilla comprendemos mejor la gran ventaja que supone el dinero como herramienta para el poder desde siempre, en su época y en la nuestra, como el principal factor para acceder a la política.

Pablo S.B.

Fue sueño ayer, mañana será tierra.

Filed under: Francisco de Quevedo,Uncategorized — la profe, Nico @ 22:18

¡Fue sueño ayer, mañana será tierra!

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

 Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.

  Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.

 Azadas son la hora y el momento,
que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento

TEMA

El tema principal es la muerte, describe como el tiempo pasa rápidamente y la llegada de la muerte destacando el tópico del tempus fugit

ESTRUCTURA

Este poema es un soneto típico de la época barroca ya que la mayoría de los poemas de autores célebres como Góngora y Lope de Vega también se distinguen esta métrica: “Mientras por competir con tu cabello”, “Menos solicitó veloz saeta”, “Ir y quedarse”, “¿Qué tengo yo…?…

1º PARTE: se distingue en los dos cuartetos y es en el momento en que el autor está apunto de morir. También a destacar que el autor lucha por vivir pero que cuanto más lucha más rápido muere y expresa una notante agonía en el segundo cuarteto

2º PARTE: se distingue en los dos tercetos y es en esta parte donde finalmente el autor muere y la lamenta

RECURSOS

En el primer cuarteto:

 Hipérbaton y bimembración. Esta bimembración no puede considerarse total, es decir, el primer verso se divide en dos partes pero no exactamente iguales ya que en la primera parte del verso se produce un hipérbaton que altera el orden de las palabras de tal forma que no coincidan con la forma lógica de nuestra lengua ni para que se complete la bimembración. El autor está confuso ya que en la primera parte sabe que va a morir pero no sabe que a pasar después y por eso la segunda parte la expresa de forma lógica.

También se distingue en el primer verso una dilogía, es decir, las palabras sueño y tierra tienen otro significado creándose así un paralelismo. “sueño” quiere decir “vida” y “tierra” quiere decir “muerte”. Por el tiempo de los verbos deduzco que no está ni vivo ni muerto ya que no habla del presente.

Anáfora y antítesis en el segundo verso. La repetición de la palabra “poco” hace referencia a la visión del tiempo que tiene el autor acerca de su vida, de que cuando vive el tiempo se le hace eterno pero cuando llega al final se da cuenta de que el tiempo ha sido muy rápido y que no ha aprovechado todo lo que debería de haberlo hecho. La antítesis del resto de las palabras del verso, ya que cuando el humo se va es cuando no que nada, es decir que el verso debería de ser así: ¡Poco antes, humo; poco después, nada!”. Contradice el futuro con el pasado ya que lo importante es el presente, tempus fugit

Anáfora, paradoja y encabalgamiento. Los dos últimos versos del cuarteto expresan mucha lentitud, tanto por la anáfora con la conjunción “y” y por el encabalgamiento ya que no ve el momento en que se va a morir porque el tiempo va tan lento que no puede. En la paradoja “Y destino ambiciones” tiene la ambición de vivir pero nunca podemos decir que un deseo o una ambición se va a cumplir al cien por cien así que no puede destinarlas.

En el segundo cuarteto: este fragmento está lleno de metáforas y estás metáforas vienen a dar una agonía por no saber si vivirá o morirá

En el primer verso quiere decir que lucha por vivir contra la muerte, y que ese combate dura un momento ya que cuando la muerte le vence no hay vuelta atrás

En el segundo verso quiere decir que mientras más lucha más rápido muere y eso también origina la agonía que se da en todo el fragmento

En el tercer verso empieza a morir, ya que todo con lo que se ha defendido ahora muere también con él

En el cuarto verso, finalmente, muere ya que es el cuerpo el que le hace morir tan rápido. En este verso el alma se separa del cuerpo y muere finalmente.

Cabe destacar que en estos cuatro versos se produce una degradación, que va desde la vida hasta la muerte

En el primer terceto: este otro fragmento es, en su globalidad, un hipérbaton cronológico ya que de desordena el orden del tiempo en el que ocurren las cosas. Cuando muere no recuerda nada y por eso origina ese desorden aunque, más bien, es el desconocimiento de lo que viene después de la muerte lo que origina está confusión

El primer verso del terceto hace referencia al primer verso con respecto a todo el poema. Vuelve a repetir lo mismo pero con distintas palabras solo que ahora se trasladan los significados siguiendo la siguiente cadena: el sueño es vida, la vida es ayer; y la tierra es la muerte y la muerte es mañana. Ahora no sabe donde está, no sabe si está vivo o muerto, no sabe nada

En el segundo verso hay una mezcla de asíndenton y polisíndeton, es decir, por una parte hay numerosas “,” pero también hay numerosas “y”. El autor no se aclara, está confuso por lo mismo anteriormente dicho.

En el segundo terceto: vuelve a producirse un hipérbaton en el segundo terceto, pero esta vez sintáctico debiendo quedar así el terceto: “a jornal de mi pena y mi cuidado, la hora y el momento son azadas que cavan en mi monumento mi vivir”. La paradoja del primer verso, y las continuas dilogías en las palabras “hora”, “momento” y “monumento” hacen que este fragmento sea un fragmento de dolor y de lamentación. Interpretando la hora como la lucha, el momento como el cambio, y el monumento como la tumba, podemos deducir que aún muerto sigue recordando su vida y el momento en el que murió ya que todo eso esta en su “monumento”, en su tumba

CONCLUSIONES

Este poema está repleto de recursos expresivos, algo característico del barroco ya que sufre una ornamentación excesiva en la literatura, arquitectura, música,… Hay expresiones del poema que denotan cierto pesimismo, ya que nada más en el primer verso piensa que cuando pasa un día damos un paso más hacia nuestra muerte y eso entristece al autor. Después está que cuanto más queremos vivir la vida más rápido morimos o más cerca estamos de la muerte, ya que para algunos vivir la vida, por ejemplo, es hacer deporte extremo. En este ejemplo la persona se acerca enormemente a la muerte pero nunca llega a tocarla, sin embargo, cuando algo sale mal llegan a la muerte sin apenas darse cuenta. Pero el ser humano siempre es curioso en un aspecto, siempre quiere tener lo que no tiene, por ejemplo, una mujer de pelo rizado quiere tenerlo liso, y a la inversa; una persona que tiene un coche viejo quiere el audi del vecino que está nuevo, las adolescentes siempre quieren la ropa de sus amigas y no la suya propia o siempre quieren comprar más en las tiendas porque la suya ya no les gusta y se la han puesto una vez. ¿Es ese tipo de cosas por las que el autor piensa que ha desperdiciado su vida? Si vivimos la vida de una forma, cuando morimos, o cuando vamos a morir nos damos cuenta de que de la manera que hemos elegido vivir la vida no es la adecuada o la que nos hubiera gustado vivirla, pero si retrocediéramos en el tiempo y pudiéramos hacer aquello de lo que nos hemos arrepentido al final siempre acabaría pasando lo mismo.

4 diciembre, 2011

Vida y obra de Fray Luis de León

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 20:27

VÍDEO Repaso a su vida

Centro virtual Cervantes

“¡Qué descansada vida

la del que huye el mundanal ruido

y sigue la escondida

senda por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!”

Power point de la vida de Fray Luis.

LA VOZ MISTICA ESCONDIDA TRAS EL SILENCIO

Hay en Fray Luis de León un ardiente deseo de refugiarse en la naturaleza, de esconderse tras el silencio. En ese jardín, de largos caminos blancos, de arboledas altas, acariciadoras, suavemente mojado de la finca del poeta, donde habita el silencio. Un silencio ondulado, donde resbalan valles y ecos y pasa de puntillas el viento. Un silencio donde yace la guitarra y donde está sepultado el llanto.

En ese profundo silencio se encuentra el gran humanista de inteligencia profunda y creadora, que se pasó casi cinco años en una celda oscura del Santo Oficio, angustiado, por no saber de qué se le acusaba y quienes eran sus acusadores. Según el retrato de Francisco Pacheco era: “El ome más callado que se a conocido… puntual en palabras y promesas… muy honesto i recogido…” De él, escribió Cervantes: “Fray Luis de León es el que digo / a quien yo reverencio, adoro y sigo”. Y Lope: “Tu prosa y versos iguales / conservan la gloria de tu nombre”. En el jardín abandonado por los siglos … Sin ruido. Donde ni siquiera doblan las campanas. Al morir el amanecer se escucha el mundo, al sonar puro y cristalino, el silencio de su voz.

Nacido en Belmonte, provincia de Cuenca, el 15 de agosto de 1527, Luis de León pertenecía a una familia montañesa de origen converso; tras sus primeros estudios en Madrid y Valladolid, donde su padre, abogado de corte, estaba destinado, pasa a Salamanca para ingresar en 1544 en la orden de San Agustín, a la que se vinculará de por vida. En 1561, tras cortos estudios en Alcalá y Toledo, obtiene la primera cátedra, y a poco otras dos más de la universidad salmantina en reñida competencia con los dominicos. Envuelto en mil acusaciones por envidias y despechos, acusado de preferir el texto hebreo de la Biblia al latino de la Vulgata, el texto oficial, y de traducir al español El cantar de los cantares, de Salomón, es juzgado por la Inquisición y encarcelado en Valladolid (1572-1576). Sus dos compañeros de encierro no pudieron resistir las duras condiciones de vida de la cárcel y murieron. En los muros de la cárcel el agustino había dejado grabada su famosa décima: “Aquí la envidia y mentira / me tuvieron encerrado”.

Reintegrado a su cátedra con el célebre “decíamos ayer”, pronto dejó el puesto a quien lo había regentado en su ausencia. Miembro de la comisión de reforma del calendario gregoriano, participó en la reforma de su orden y preparó la publicación de las obras de Santa Teresa.

En 1582 se vio nuevamente implicado en otro proceso inquisitorial que acabó con una amonestación. Fray Luis de León falleció el 25 de agosto de 1591, en Madrigal de las Altas Torres, donde acababa de ser elegido provincial de su orden para Castilla.

Fray Luis de León está considerado como uno de los filólogos más sobresalientes de su época, conocedor del hebreo, el caldeo, el italiano y el latín. Su obra se centró en la explicación del significado oculto, alegórico, analógico y moral de las palabras de la Biblia. En 1580 publicó su Comentarios al Cantar de los cantares. Tres años más tarde publica La perfecta casada y De los nombres de Cristos. Su obra poética publicada por Quevedo en 1631 e inspirada en los clásicos, especialmente en Horacio, lo sitúa entre los mayores creadores de la poesía española. “Fray Luis de León -escribía Aubrey Bell, famoso crítico inglés-, trajo a la poesía española una nota personal subjetiva, y más íntimo amor a la naturaleza, más íntimo aún que el que aparece en Arias Montano, en Garcilaso y en Fray Luis de Granada”. Recordemos alguna de las más célebres poesías del maestro León: su Vida retirada; A Francisco Salinas, el músico ciego, gran amigo del poeta; A Felipe Ruiz, otro gran amigo, por él inmortalizado en más de una composición; Noche Serena; En la Ascensión; Morada del cielo; A Nuestra Señora; Al Licenciado Juan de Grial, y otras.

En la poesía de Fray Luis de León se ve el deseo de ascender de los cielos, el deseo de escapar de este mundo para encontrar alivio a los sufrimientos que la vida le había causado. Fray Luis no viajó por el “camino de perfección” un largo trecho como San Juan de la Cruz. Pero encontró su propio camino y un reservado para su alma en el silencio. Huyendo del ruido se hizo voz para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Su deseo de evasión y la angustia de no poder satisfacer plenamente ese deseo, le hace más humano, más comprensible que a otros místicos. Su Dios, es el que todos buscamos y el que nunca terminamos de encontrar.

Fray Luis de León, pura voz de la lírica castellana. El prodigioso mágico de la palabra, de la palabra nacida de la plenitud del silencio. Autor de una poesía que brota de esa morada misteriosa donde habita el silencio, con música de corazón y de estrellas. Honda, pura voz del poeta. Escondida voz que nos llega en breve ráfaga, “puesto el atento oído / al son dulce, acordado / del plectro sabiamente meneado”.

aarias@arrakis.es

Fachada de la Universidad de Salamanca y estatua de Fray Luis de León en el patio de las Escuelas Mayores. | E. Carrascal

30 noviembre, 2011

Oda 1. Oda a la vida retirada. ¡Qué descansada vida!

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 21:02

ODA I 
VIDA RETIRADA 

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

 

 

 

COMENTARIO DEL POEMA

Localización
Esta Oda I titulada Vida retirada es de Fray Luis de León, poeta del siglo XVI, perteneciente a la corriente ascética. La influencia pitagórica, platónica, estoica y agustiniana confluyen en este autor del Renacimiento. No solo escribía  poemas basándose en los clásicos e influido por ellos, como esta oda, sino también de temas históricos, dedicados a personajes de su tiempo (Salinas), religiosos, así como también hizo traducciones de autores clásicos y de temas bíblicos.

Fray Luis es un poeta esencialmente religioso y desarrolla temas morales, buscó el consuelo por dos caminos, la vida retirada y el sueño de la “morada celeste”. El anhelo de la vida retirada es lo que se muestra en la oda a analizar.

Determinación del tema
Asunto o argumento: El autor comienza con un elogio a la vida retirada y el desprecio por las pompas  humanas y el ansia de fama, busca la tranquilidad, y quiere vivir en armonía con la naturaleza, disfrutando de ella. Es para otros la riqueza y el poder, a él lo que le atrae es la vida sencilla y los simples placeres que le depara la naturaleza.
Tema: La apacibilidad de la vida sencilla en contacto con la naturaleza.

Determinación de la estructura
En primer lugar, la Oda I está compuesta por 17 liras, estrofa compuesta por versos heptasílabos, de arte menor (1a, 3a y 4b), y endecasílabos, de arte mayor (2B y 5B), cuya estructura es aBabB; la rima es consonante.
En segundo lugar, podemos considerar el poema dividido en tres partes

1ª parte: (versos 1-20)

a su vez se divide en dos; la primera estrofa (v.1-5) y las estrofas 2,3 y 4 (v. 6-20)

(versos 1 a 5): ¡Qué descansada…han sido!             elogio a la vida retirada.
(versos 6 a 20): Que no…mortal cuidado?                el poeta no se siente atraído por                                                                                el poder, la riqueza o la fama.

2ª parte: (versos 21- 60)

También se subdivide en dos partes

(versos 21 a 40): ¡Oh, monte…de esperanzas de recelo.        busca la tranquilidad

Viviendo en armonía con la naturaleza. Fray Luis se dirige a la naturaleza y afirma que

necesita descansar y disfrutar de las maravillas que esta le brinda. Quiere estar en

soledad para escapar de la vida mundana.

(versos 41 a 60): Del monte…del cetro pone olvido.                       Nos hace la descripción del huerto donde va a refugiarse.

3ª parte: (versos 61 a 85):

También haremos una subdivisión:

(versos 61 a 70): Téngase su tesoro … enriquecen a porfía.      Son los otros los que   buscan las riqueza y los honores que ofrece el mundo.

(versos 71 a 85):  A mí una pobrecilla…… sabiamente meneado         Se conforma con una vida sencilla y apacible

Análisis de las figuras retóricas y recursos estilísticos utilizados

(Aunque no se analice todo, señalaremos las más importantes o las más recurrentes)

En la primera lira el adjetivo se antepone al nombre para darle más expresividad a la construcción y para buscar la rima de “vida” con “escondida”. Con la alusión a los sabios se refiere a los estoicos ya que estos son considerados como sabios en el Siglo de Oro en donde había gran imitación de los poetas clásicos. Con “mundanal” se produce un epíteto ya que este adjetivo acentúa las características desfavorables que puede tener el ruido.

Entre las figuras estilísticas de esta lira destacan la antítesis “ vivas y mortal” y la anáfora “si soy, (…) si en busca..”

El autor también utiliza exclamaciones como recurso estilístico dirigiéndose a los elementos de la naturaleza.  Exactamente en el verso21 (¡oh monte, oh fuente…!) con esta exclamación introductoria se produce una reduplicación de “oh” que a su vez aparece al principio del siguiente verso por lo que nos encontramos ante un paralelismo. El artificio utilizado aquí por Fray Luís encierra la connotación de desesperación y deseo de evadirse mediante su estancia en el campo. A esto se añade el contraste de la exclamación con la lira anterior en la que realiza una pregunta retórica (v- 16-20, ¿Qué presta a mi contento…?)

Fray Luis hace uso de metáforas, por ejemplo con la alusión al “navío” se refiere a él mismo, o en un sentido más amplio, alude a la existencia del ser humano. Esta figura queda reforzada con la alusión que realiza posteriormente de un “mar tempestuoso”, donde la palabra  mar simboliza la ciudad.

Conforme avanza el  poema, Fray Luís se dirige de nuevo a los que viven en la ciudad. Él se comparaba con un navío destrozado y aparece el “leño” con el que se refiere a una nave insegura que con los vientos “cierzo” y “ábrego” puede naufragar. Continúa con esta metáfora y describe un naufragio en el que todos los tesoros se hunden y van al mar (v.70  “ la mar enriquecen a porfía”). De este modo Fray Luís nos indica que él, sin posesiones, nunca tendrá los problemas de la gente codiciosa y adinerada que de la noche a la mañana se pueden encontrar sin nada. A él todas las riquezas le sobran y le basta con una “pobrecilla mesa” “de pan abastecida”.

La mayor parte de las liras está compuesta por construcciones simples o subordinadas adjetivas. La dificultad de la lectura no radica en lo complicado de las frases sino en la disposición alterada de las palabras. A partir de la lira 11 las construcciones son muy simples, con un solo verbo. Es de señalar también la utilización del participio con función de adjetivo : “descansada, desalentado, …”.

Conclusión

Fray Luis de León no hace una simple descripción de su ideal de vida (espiritual) sino que se dedica a compararlo con lo que normalmente busca la mayoría de los hombres: riqueza y poder.
El poema se inicia con un ritmo tranquilo para, poco a poco, ir adquiriendo fuerza; cuando, acabando el poema, llegamos a las dos últimas liras, nuestra mente está ya preparada para asumir la idea central de Fray Luis: la perdición del alma la produce el excesivo apego a los bienes materiales, la tranquilidad de espíritu solo se consigue huyendo de ese concepto mundano de la vida, viviendo apacible, de forma sencilla y en contacto con la naturaleza, pues al ser esta una creación de Dios, ese contacto se entiende como proximidad a la divinidad.
No utiliza un lenguaje ampuloso; es un estilo sencillo que se nota en la utilización del hipérbaton, recurso nada complicado que le ayuda a resaltar sus ideas, y en unas metáforas claras, poco elaboradas, pero que sirven perfectamente a su propósito: cuando nos habla del mar tempestuoso, mar airada, vemos enseguida la relación con el vivir mundano; ha conseguido con pocas palabras describirnos la complejidad de ese vivir basado en los bienes terrenales. Son las de Fray Luis metáforas muy plásticas y por ello muy comprensibles. Todo esto nos muestra la perfecta armonía entre fondo y forma del poema. ¿Cómo expresar su admiración por una vida apacible y sencilla sino es mediante un lenguaje simple y ligero?
Los motivos líricos principales de Fray Luis de León están contenidos en esta Oda a la vida retirada: Secretum iter, Beatus ille, Vanitas vanitatum, Locus amoenus, La barca en mar tempestuoso, Aurea mediocritas

VÍDEOS

He encontrado esta audición y la verdad es que me ha llamado la atención.

Si la veis sabréis por qué.

Original recitación de la oda Vida retirada

A continuación tenéis otro recitado, este ya es más “normal”.

Oda a la vida solitaria.

(more…)

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