Tirar de Lengua

4 diciembre, 2011

Vida y obra de Fray Luis de León

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 20:27

VÍDEO Repaso a su vida

Centro virtual Cervantes

“¡Qué descansada vida

la del que huye el mundanal ruido

y sigue la escondida

senda por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!”

Power point de la vida de Fray Luis.

LA VOZ MISTICA ESCONDIDA TRAS EL SILENCIO

Hay en Fray Luis de León un ardiente deseo de refugiarse en la naturaleza, de esconderse tras el silencio. En ese jardín, de largos caminos blancos, de arboledas altas, acariciadoras, suavemente mojado de la finca del poeta, donde habita el silencio. Un silencio ondulado, donde resbalan valles y ecos y pasa de puntillas el viento. Un silencio donde yace la guitarra y donde está sepultado el llanto.

En ese profundo silencio se encuentra el gran humanista de inteligencia profunda y creadora, que se pasó casi cinco años en una celda oscura del Santo Oficio, angustiado, por no saber de qué se le acusaba y quienes eran sus acusadores. Según el retrato de Francisco Pacheco era: “El ome más callado que se a conocido… puntual en palabras y promesas… muy honesto i recogido…” De él, escribió Cervantes: “Fray Luis de León es el que digo / a quien yo reverencio, adoro y sigo”. Y Lope: “Tu prosa y versos iguales / conservan la gloria de tu nombre”. En el jardín abandonado por los siglos … Sin ruido. Donde ni siquiera doblan las campanas. Al morir el amanecer se escucha el mundo, al sonar puro y cristalino, el silencio de su voz.

Nacido en Belmonte, provincia de Cuenca, el 15 de agosto de 1527, Luis de León pertenecía a una familia montañesa de origen converso; tras sus primeros estudios en Madrid y Valladolid, donde su padre, abogado de corte, estaba destinado, pasa a Salamanca para ingresar en 1544 en la orden de San Agustín, a la que se vinculará de por vida. En 1561, tras cortos estudios en Alcalá y Toledo, obtiene la primera cátedra, y a poco otras dos más de la universidad salmantina en reñida competencia con los dominicos. Envuelto en mil acusaciones por envidias y despechos, acusado de preferir el texto hebreo de la Biblia al latino de la Vulgata, el texto oficial, y de traducir al español El cantar de los cantares, de Salomón, es juzgado por la Inquisición y encarcelado en Valladolid (1572-1576). Sus dos compañeros de encierro no pudieron resistir las duras condiciones de vida de la cárcel y murieron. En los muros de la cárcel el agustino había dejado grabada su famosa décima: “Aquí la envidia y mentira / me tuvieron encerrado”.

Reintegrado a su cátedra con el célebre “decíamos ayer”, pronto dejó el puesto a quien lo había regentado en su ausencia. Miembro de la comisión de reforma del calendario gregoriano, participó en la reforma de su orden y preparó la publicación de las obras de Santa Teresa.

En 1582 se vio nuevamente implicado en otro proceso inquisitorial que acabó con una amonestación. Fray Luis de León falleció el 25 de agosto de 1591, en Madrigal de las Altas Torres, donde acababa de ser elegido provincial de su orden para Castilla.

Fray Luis de León está considerado como uno de los filólogos más sobresalientes de su época, conocedor del hebreo, el caldeo, el italiano y el latín. Su obra se centró en la explicación del significado oculto, alegórico, analógico y moral de las palabras de la Biblia. En 1580 publicó su Comentarios al Cantar de los cantares. Tres años más tarde publica La perfecta casada y De los nombres de Cristos. Su obra poética publicada por Quevedo en 1631 e inspirada en los clásicos, especialmente en Horacio, lo sitúa entre los mayores creadores de la poesía española. “Fray Luis de León -escribía Aubrey Bell, famoso crítico inglés-, trajo a la poesía española una nota personal subjetiva, y más íntimo amor a la naturaleza, más íntimo aún que el que aparece en Arias Montano, en Garcilaso y en Fray Luis de Granada”. Recordemos alguna de las más célebres poesías del maestro León: su Vida retirada; A Francisco Salinas, el músico ciego, gran amigo del poeta; A Felipe Ruiz, otro gran amigo, por él inmortalizado en más de una composición; Noche Serena; En la Ascensión; Morada del cielo; A Nuestra Señora; Al Licenciado Juan de Grial, y otras.

En la poesía de Fray Luis de León se ve el deseo de ascender de los cielos, el deseo de escapar de este mundo para encontrar alivio a los sufrimientos que la vida le había causado. Fray Luis no viajó por el “camino de perfección” un largo trecho como San Juan de la Cruz. Pero encontró su propio camino y un reservado para su alma en el silencio. Huyendo del ruido se hizo voz para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Su deseo de evasión y la angustia de no poder satisfacer plenamente ese deseo, le hace más humano, más comprensible que a otros místicos. Su Dios, es el que todos buscamos y el que nunca terminamos de encontrar.

Fray Luis de León, pura voz de la lírica castellana. El prodigioso mágico de la palabra, de la palabra nacida de la plenitud del silencio. Autor de una poesía que brota de esa morada misteriosa donde habita el silencio, con música de corazón y de estrellas. Honda, pura voz del poeta. Escondida voz que nos llega en breve ráfaga, “puesto el atento oído / al son dulce, acordado / del plectro sabiamente meneado”.

aarias@arrakis.es

Fachada de la Universidad de Salamanca y estatua de Fray Luis de León en el patio de las Escuelas Mayores. | E. Carrascal

30 noviembre, 2011

Oda 1. Oda a la vida retirada. ¡Qué descansada vida!

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 21:02

ODA I 
VIDA RETIRADA 

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

 

 

 

COMENTARIO DEL POEMA

Localización
Esta Oda I titulada Vida retirada es de Fray Luis de León, poeta del siglo XVI, perteneciente a la corriente ascética. La influencia pitagórica, platónica, estoica y agustiniana confluyen en este autor del Renacimiento. No solo escribía  poemas basándose en los clásicos e influido por ellos, como esta oda, sino también de temas históricos, dedicados a personajes de su tiempo (Salinas), religiosos, así como también hizo traducciones de autores clásicos y de temas bíblicos.

Fray Luis es un poeta esencialmente religioso y desarrolla temas morales, buscó el consuelo por dos caminos, la vida retirada y el sueño de la “morada celeste”. El anhelo de la vida retirada es lo que se muestra en la oda a analizar.

Determinación del tema
Asunto o argumento: El autor comienza con un elogio a la vida retirada y el desprecio por las pompas  humanas y el ansia de fama, busca la tranquilidad, y quiere vivir en armonía con la naturaleza, disfrutando de ella. Es para otros la riqueza y el poder, a él lo que le atrae es la vida sencilla y los simples placeres que le depara la naturaleza.
Tema: La apacibilidad de la vida sencilla en contacto con la naturaleza.

Determinación de la estructura
En primer lugar, la Oda I está compuesta por 17 liras, estrofa compuesta por versos heptasílabos, de arte menor (1a, 3a y 4b), y endecasílabos, de arte mayor (2B y 5B), cuya estructura es aBabB; la rima es consonante.
En segundo lugar, podemos considerar el poema dividido en tres partes

1ª parte: (versos 1-20)

a su vez se divide en dos; la primera estrofa (v.1-5) y las estrofas 2,3 y 4 (v. 6-20)

(versos 1 a 5): ¡Qué descansada…han sido!             elogio a la vida retirada.
(versos 6 a 20): Que no…mortal cuidado?                el poeta no se siente atraído por                                                                                el poder, la riqueza o la fama.

2ª parte: (versos 21- 60)

También se subdivide en dos partes

(versos 21 a 40): ¡Oh, monte…de esperanzas de recelo.        busca la tranquilidad

Viviendo en armonía con la naturaleza. Fray Luis se dirige a la naturaleza y afirma que

necesita descansar y disfrutar de las maravillas que esta le brinda. Quiere estar en

soledad para escapar de la vida mundana.

(versos 41 a 60): Del monte…del cetro pone olvido.                       Nos hace la descripción del huerto donde va a refugiarse.

3ª parte: (versos 61 a 85):

También haremos una subdivisión:

(versos 61 a 70): Téngase su tesoro … enriquecen a porfía.      Son los otros los que   buscan las riqueza y los honores que ofrece el mundo.

(versos 71 a 85):  A mí una pobrecilla…… sabiamente meneado         Se conforma con una vida sencilla y apacible

Análisis de las figuras retóricas y recursos estilísticos utilizados

(Aunque no se analice todo, señalaremos las más importantes o las más recurrentes)

En la primera lira el adjetivo se antepone al nombre para darle más expresividad a la construcción y para buscar la rima de “vida” con “escondida”. Con la alusión a los sabios se refiere a los estoicos ya que estos son considerados como sabios en el Siglo de Oro en donde había gran imitación de los poetas clásicos. Con “mundanal” se produce un epíteto ya que este adjetivo acentúa las características desfavorables que puede tener el ruido.

Entre las figuras estilísticas de esta lira destacan la antítesis “ vivas y mortal” y la anáfora “si soy, (…) si en busca..”

El autor también utiliza exclamaciones como recurso estilístico dirigiéndose a los elementos de la naturaleza.  Exactamente en el verso21 (¡oh monte, oh fuente…!) con esta exclamación introductoria se produce una reduplicación de “oh” que a su vez aparece al principio del siguiente verso por lo que nos encontramos ante un paralelismo. El artificio utilizado aquí por Fray Luís encierra la connotación de desesperación y deseo de evadirse mediante su estancia en el campo. A esto se añade el contraste de la exclamación con la lira anterior en la que realiza una pregunta retórica (v- 16-20, ¿Qué presta a mi contento…?)

Fray Luis hace uso de metáforas, por ejemplo con la alusión al “navío” se refiere a él mismo, o en un sentido más amplio, alude a la existencia del ser humano. Esta figura queda reforzada con la alusión que realiza posteriormente de un “mar tempestuoso”, donde la palabra  mar simboliza la ciudad.

Conforme avanza el  poema, Fray Luís se dirige de nuevo a los que viven en la ciudad. Él se comparaba con un navío destrozado y aparece el “leño” con el que se refiere a una nave insegura que con los vientos “cierzo” y “ábrego” puede naufragar. Continúa con esta metáfora y describe un naufragio en el que todos los tesoros se hunden y van al mar (v.70  “ la mar enriquecen a porfía”). De este modo Fray Luís nos indica que él, sin posesiones, nunca tendrá los problemas de la gente codiciosa y adinerada que de la noche a la mañana se pueden encontrar sin nada. A él todas las riquezas le sobran y le basta con una “pobrecilla mesa” “de pan abastecida”.

La mayor parte de las liras está compuesta por construcciones simples o subordinadas adjetivas. La dificultad de la lectura no radica en lo complicado de las frases sino en la disposición alterada de las palabras. A partir de la lira 11 las construcciones son muy simples, con un solo verbo. Es de señalar también la utilización del participio con función de adjetivo : “descansada, desalentado, …”.

Conclusión

Fray Luis de León no hace una simple descripción de su ideal de vida (espiritual) sino que se dedica a compararlo con lo que normalmente busca la mayoría de los hombres: riqueza y poder.
El poema se inicia con un ritmo tranquilo para, poco a poco, ir adquiriendo fuerza; cuando, acabando el poema, llegamos a las dos últimas liras, nuestra mente está ya preparada para asumir la idea central de Fray Luis: la perdición del alma la produce el excesivo apego a los bienes materiales, la tranquilidad de espíritu solo se consigue huyendo de ese concepto mundano de la vida, viviendo apacible, de forma sencilla y en contacto con la naturaleza, pues al ser esta una creación de Dios, ese contacto se entiende como proximidad a la divinidad.
No utiliza un lenguaje ampuloso; es un estilo sencillo que se nota en la utilización del hipérbaton, recurso nada complicado que le ayuda a resaltar sus ideas, y en unas metáforas claras, poco elaboradas, pero que sirven perfectamente a su propósito: cuando nos habla del mar tempestuoso, mar airada, vemos enseguida la relación con el vivir mundano; ha conseguido con pocas palabras describirnos la complejidad de ese vivir basado en los bienes terrenales. Son las de Fray Luis metáforas muy plásticas y por ello muy comprensibles. Todo esto nos muestra la perfecta armonía entre fondo y forma del poema. ¿Cómo expresar su admiración por una vida apacible y sencilla sino es mediante un lenguaje simple y ligero?
Los motivos líricos principales de Fray Luis de León están contenidos en esta Oda a la vida retirada: Secretum iter, Beatus ille, Vanitas vanitatum, Locus amoenus, La barca en mar tempestuoso, Aurea mediocritas

VÍDEOS

He encontrado esta audición y la verdad es que me ha llamado la atención.

Si la veis sabréis por qué.

Original recitación de la oda Vida retirada

A continuación tenéis otro recitado, este ya es más “normal”.

Oda a la vida solitaria.

(more…)

Alma región luciente. Oda de la vida al cielo

Filed under: Fray Luis de León — la profe, Nico @ 16:32

ODA XIII – DE LA VIDA DEL CIELO

Alma región luciente,
prado de bienandanza, que ni al hielo
ni con el rayo ardiente
fallece; fértil suelo,
producidor eterno de consuelo:

de púrpura y de nieve
florida, la cabeza coronado,
y dulces pastos mueve,
sin honda ni cayado,
el Buen Pastor en ti su hato amado.

Él va, y en pos dichosas
le siguen sus ovejas, do las pace
con inmortales rosas,
con flor que siempre nace
y cuanto más se goza más renace.

Y dentro a la montaña
del alto bien las guía; ya en la vena
del gozo fiel las baña,
y les da mesa llena,
pastor y pasto él solo, y suerte buena.

Y de su esfera, cuando
la cumbre toca, altísimo subido,
el sol, él sesteando,
de su hato ceñido,
con dulce son deleita el santo oído.

Toca el rabel sonoro,
y el inmortal dulzor al alma pasa,
con que envilece el oro,
y ardiendo se traspasa
y lanza en aquel bien libre de tasa.

¡Oh, son! ¡Oh, voz!  Siquiera
pequeña parte alguna decendiese
en mi sentido, y fuera
de sí la alma pusiese
y toda en ti, ¡oh, Amor!, la convirtiese,

conocería dónde
sesteas, dulce Esposo, y, desatada
de esta prisión adonde
padece, a tu manada
viviera junta, sin vagar errada.

COMENTARIO DEL POEMA

Introducción 

“De la vida en el cielo” es el título de la oda XIII. Coma ya sabemos, una oda es una palabra latina con origen griego que hace referencia a una composición poética del género lírico. La oda suele expresar la admiración por algo o alguien. Una oda, por lo tanto, es un poema creado con una intención de homenaje o exaltación. En este poema se exalta la vida en el cielo. El bucolismo pastoril, influido por la tradición literaria bíblica, sirve para que el poeta haga una alegoría de lo que será el cielo. La alegoría del Buen Pastor juntamente con la alegoría matrimonial para significar la relación del alma con Dios -influencia inequívoca del Cantar de los cantares– configuran el soporte de todo el poema.

Determinación del tema
Asunto o argumento: En esta Oda XIII  Fray Luis  exalta la vida en el cielo, en este prado de bienandanza, lleno de imágenes bucólicas en las que brilla la figura del Buen Pastor que apacienta a su hato amado. El poema expresa una exaltación de la naturaleza con una intensidad religiosa.

Tema: El deseo del alma de alcanzar la unión con Dios.

Determinación de la estructura
La  Oda XIII está compuesta por 8 liras, estrofa compuesta por versos heptasílabos y endecasílabos, cuya estructura métrica es la siguiente: 7a  11B  7a  7b  11B .

Podemos dividir la composición en tres partes:

  1. Las dos primeras estrofas. (v.1-10)
  2. Las cuatro siguientes. (v. 11-30)
  3. Las dos últimas. (v. 31-40)

1ª parte

Las dos primeras estrofas: se nos describe el prado, como símbolo del Paraíso terrenal, se central también en la figura del Buen Pastor y de su hato, que simboliza al hombre.

Alma región luciente,

prado de bienandanza, que ni al hielo

ni con el rayo ardiente

fallece; fértil suelo,

producidor eterno de consuelo:

de púrpura y de nieve

florida, la cabeza coronado,

y dulces pastos mueve,

sin honda ni cayado,

el Buen Pastor en ti su hato amado.

Destaca la primera palabra que inicia el poema ALMA, la pura verdad y la sencillez de la luz de Dios, una luz que destaca con su carácter de “luciente”.  El “prado de bienandanza” es una metáfora que representa el Paraíso terrenal, es una representación simbólica de un jardín ameno (paraíso) representado como “fértil suelo”. El alma se traslada del Paraíso a la región luciente, y es aquí donde lleva el pastor a sus ovejas. Se destaca el cromatismo de estas estrofas (luciente, púrpura, nieve), elementos positivos que están representan a la naturaleza, típico del Renacimiento. El hecho de mover el Buen Pastor su hato amado puede referirse a la otra vida, en el paraíso celestial

2ª parte

Las cuatro siguientes estrofas (3-6): se nos muestra de modo

alegórico el cuidado y los alimentos que da el pastor a sus ovejas.

Él va, y en pos dichosas

le siguen sus ovejas, do las pace

con inmortales rosas,

con flor que siempre nace

y cuanto más se goza más renace.

Y dentro a la montaña

del alto bien las guía; ya en la vena

del gozo fiel las baña,

y les da mesa llena,

pastor y pasto él solo, y suerte buena.

Y de su esfera, cuando

la cumbre toca, altísimo subido,

el sol, él sesteando,

de su hato ceñido,

con dulce son deleita el santo oído.

Toca el rabel sonoro,

y el inmortal dulzor al alma pasa,

con que envilece el oro,

y ardiendo se traspasa

y lanza en aquel bien libre de tasa.

Las” inmortales rosas” son flores que cortadas rebrotan, igual que en el Paraíso.

Observamos la utilización de adjetivos con valor positivo ( alto bien, gozo fiel, mesa llena) à todos son símbolos de la felicidad de las ovejas bien conducidas por el pastor.

Se respira un gozo celestial. (“Con dulce son deleita el santo oído” v. 25) El gozo recae en el mismo Cristo, cercado de su rebaño, suena en los oídos del él mismo.  El Pastor se  nos describe como “pastor y pasto él solo”, o sea como guía y sustento del alma. Vuelve a aparecer una naturaleza serena.

En el verso 21 aparece la metáfora “Y de su esfera”, marca la hora central del díaà sería el momento cumbre de la gloria divina.

Notamos como el tono del poema va adquiriendo un ritmo ascendente. En las primeras estrofas describía un prado, en estas la montaña, después nos hablará de la cumbre, parte más elevada, y por último se centrará en el sol.

Fray Luis encarna el abandono del ser frente a la inmensidad y belleza de lo eterno. Ante ello, la fama el dinero o el poder no dejan de ser efímeros y pasajeros. (“envilece el oro” v.28, “bien libre de tasa”v.30)

3ª parte

Las dos últimas estrofas (v.31-40): se inician con una serie de exclamaciones donde se nos muestra el deseo del alma de unirse con el Esposo, representa la unión con Dios. Que sería el punto culminante de la unión mística.

¡Oh, son! ¡Oh, voz! Siquiera

pequeña parte alguna descendiese

en mi sentido, y fuera

de sí la alma pusiese

y toda en ti, ¡oh, Amor!, la convirtiese,

conocería dónde

sesteas, dulce Esposo, y, desatada

de esta prisión adonde

padece, a tu manada

viviera junta, sin vagar errada.

El alma= Amada.

Cristo= Esposo.

El alma está atada y supeditada al mundo de los sentidos que le impiden ascender “a la montaña”  .Su condición de encarcelamiento (“prisión adonde padece” v. 38) es un obstáculo para la unión con Dios. El poeta ansía que llegue cuanto antes ese encuentro con la divinidad. Las metáforas utilizadas para describir este anhelo de unión están relacionas con el campo semántico que emanan palabras como “reposo, dulce, alegre, descansado”. No se nos describe un lugar concreto, sino un estado anímico.

 Recursos estilísticos utilizados

Ya hemos ido comentado algunas de las figuras retóricas que aparecen en el texto. Pero aún así hacemos una valoración global. Señalamos que en  cuanto a las características estilísticas de su poesía es una síntesis de todos los componentes del Renacimiento español: clasicismo, italianismo y cristianismo. Los recursos métricos que emplea el autor se adecuan perfectamente al carácter ascético del contenido (tema) y, al tono recogido y grave de su poesía. La estrofa utilizada es la lira en la que los versos experimentan encabalgamientos suaves adecuándose al estilo reposado. En cada lira hay unidad temática. La lengua de Fray Luis atiende al criterio de naturalidad y selección renacentista, pues a la vez emplea coloquialismos y cultismos, por ultimo en cuanto a los recursos estilísticos sobresalen el hipérbaton, las aliteraciones, antítesis, personificaciones y las metáforas.

 

Conclusión

Fray Luis busca, como buen humanista, la claridad expositiva con armonía y dulzura. Esto está presente en el poema sin frases retorcidas ni complicados artilugios para ofrecer figuras estilísticas. Las figuras que emplea son sencillas, así como las construcciones sintácticas. El lenguaje utilizado es sencillo pero de amplios significados. Construye sus obras en base a un lenguaje de oraciones breves, en las que predomina la coordinación y la yuxtaposición sobre la subordinación, y en el que ésta nos llega sobre las premisas más elementales. Claro en sus exposiciones, a veces resulta reiterativo, y de ahí que pueda parecer retórico. Repite y repite hasta el cansancio en su deseo de que no quede ningún contenido en el aire, en su deseo de llegar y de llegar ampliamente.
Lector y relector de los clásicos, él mismo es un clásico en la armonía, en el equilibrio, en la medida, en la sobriedad, en la precisión de sus estructuras lingüísticas. Modelo de rigor y propiedad en su léxico; castizo a menudo, sencillo casi siempre; elegante en el epíteto, que emplea plástica y descriptivamente, al tiempo. Maestro de la lengua castellana, molde y modelo, Fray Luis de León es un excelente poeta que escribió también en prosa, con mayor o menor acierto.

POWER POINT

Alma región luciente

Oda Xl Al licenciado Juan de Grial

Filed under: Fray Luis de León,Uncategorized — la profe, Nico @ 15:51

Poema Oda XI – Al Licenciado Juan De Grial

Recoge ya en el seno
el campo su hermosura, el cielo aoja
con luz triste el ameno
verdor, y hoja a hoja
las cimas de los árboles despoja.

Ya Febo inclina el paso
al resplandor egeo; ya del día
las horas corta escaso;
ya Éolo al mediodía,
soplando espesas nubes nos envía;

ya el ave vengadora
del Íbico navega los nublados
y con voz ronca llora,
y, el yugo al cuello atados,
los bueyes van rompiendo los sembrados.

El tiempo nos convida
a los estudios nobles, y la fama,
Grial, a la subida
del sacro monte llama,
do no podrá subir la postrer llama;

alarga el bien guiado
paso y la cuesta vence y solo gana
la cumbre del collado
y, do más pura mana
la fuente, satisfaz tu ardiente gana;

no cures si el perdido
error admira el oro y va sediento
en pos de un bien fingido,
que no ansí vuela el viento,
cuanto es fugaz y vano aquel contento;

escribe lo que Febo
te dicta favorable, que lo antiguo
iguala y pasa el nuevo
estilo; y, caro amigo,
no esperes que podré atener contigo,

que yo, de un torbellino
traidor acometido y derrocado
del medio del camino
al hondo, el plectro amado
y del vuelo las alas he quebrado.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

En medio de una naturaleza otoñal, el poeta invita a su amigo Juan Grial para que siga “cultivando el espíritu y escribiendo poesía”. El otoño había sido utilizado con anterioridad como marco natural que favorece las labores intelectuales. Fray Luis, pues, sigue fiel a la poética del humanismo renacentista basada en la imitación. El estudio poético que Fray Luis recomienda a su amigo es otra manera de acceder a la “escondida senda”, que le conducirá al “sacro monte”. Nos encontramos aquí con un metaforismo (“monte”, “collado”, “fuente”, “cuesta”) que, si bien apunta a la tradición relacionada con la creación poética como actividad divina (“sacro monte”), nada impide relacionarlo, asimismo, con el ascenso místico. Son términos de amplia tradición en la experiencia mística, de la que Santa Teresa y San Juan de la Cruz serán continuadores.

 

ESTRUCTURA

Esta composición nos expresa el dolor, la angustia, la melancolía que siente el autor, al estar encarcelado. A la vez, también se siente traicionado por aquellos que lo traicionaron. De forma exhortativa le pide a su amigo que busque esa inspiración en las musas y sobre todo que escriba.

Vamos a aclarar algunos  aspectos clave parea entender el poema.

 Febo: es el apodo de Apolo, dios, entre otros aspectos, del sol y de la poesía.

Éolo: es el dios del viento.

Ave vengadora del Íbico en la composición es la grulla que fue el testigo de la muerte del poeta Íbico y quien descubrió a los asesinos de éste.

El monte sacro es una colina romana (lugar donde viven las musas que inspiran a los escritores, poetas, pintores…).

 

El poema se divide en tres partes:

La primera parte (estrofas 1-3).

Nos habla del final del otoño. Nos describe el cambio de estación, de otoño a invierno, dónde podemos ver claramente, como se transforma la naturaleza, pasa a ser un paisaje triste, desolador:‘’las cimas de los árboles despoja’’ (los árboles pierden sus hojas), ‘’ya Febo inclina el paso’’ (el sol tiene una duración corta), ‘’ ya el día las horas corta escaso’’ (se hace de noche muy rápido), ‘’Éolo al mediodía, soplando espesas nubes nos envía’’ (el viento nos trae nubes), ‘’ya el ave vengadora del Íbico navega…’’ (las grullas emigran en invierno).
La segunda parte (estrofas 4-7)

Invita a su interlocutor a estudiar y a “subir al cielo”, le incita a que vaya en busca de esas musas que le proporcionarán la inspiración. Expresa que quiere trascender su alma.
la tercera parte (última estrofa)

Fray Luis le dice a Grial que escriba poemas que él no puede, está desolado por su encarcelamiento. Cree que ha sido víctima de una traición.

Destacamos en esta estrofa el hipérbaton y la aliteración del sonido vibrante r :  Que yo, de un torbellino traidor acometido y derrocado … donde se  nos muestra la rabia que siente el poeta.

 

 

 

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